Las autoridades piensan que Wolfgang Priklopil, de 44 años, quien secuestró durante ocho a Natascha Kampusch, ahora de 18 años, pudo también haber retenido a otras niñas.
Por esta razón, la policía de Austria buscó ayer otras posibles habitaciones ocultas en la casa donde Kampusch fue mantenida como rehén en una celda subterránea, dijeron las autoridades.
Pero hasta ayer, la policía no ha encontrado otras cavidades en la casa.
Natascha escapó el pasado miércoles y horas después, Priklopil se suicidó dejándose caer ante un tren en movimiento.
La revisión de la construcción podría tomar varios días ya que es una edificación enorme y no se cuenta con los planos, dijo un investigador a la agencia noticiosa Austria Press.
Las autoridades han dicho que exámenes de ADN de Priklopil no mostraron evidencias de que era buscado por otros crímenes o casos de personas desaparecidas.
La policía dijo que no había reanudado las entrevistas con Kampusch, quien continúa en un lugar no revelado, y agregó que es únicamente ella quien debe decidir cuándo hablar con los investigadores sobre lo ocurrido.
Guenter Harrich, abogado vienés, tenía previsto reunirse nuevamente ayer con la joven para tratar sus derechos de ayuda financiera.
Harrich indicó que le llevaría algunos cosméticos que le pidió y que un psiquiatra le dio unos 64 dólares, porque no tenía dinero.
"Ella es una mujer dulce, muy amable e inteligente, con un increíble intelecto y ha estado ocupada escribiendo, leyendo y pintando", dijo Harrich.
Kampusch tenía diez años cuando fue secuestrada en una calle de Viena mientras iba a la escuela el 2 de marzo de 1998. Hasta la semana pasada, su desaparición era uno de los más grandes misterios sin resolver en Austria.