|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
 |
| |
|
|
|
|
| Seguridad y delincuencia I |
|
El concepto de seguridad se ha transformado casi en una obsesión social, publicitado hasta el cansancio por medios de comunicación, utilizado como caballo de batalla por candidatos, aprovechado por negociantes de armas, soldados de fortuna y ex militares desempleados.
La respuesta más fácil que se ha intentado para la delincuencia, que solo es una consecuencia violenta de la violencia social impuesta por las grandes diferencias existentes entre los estratos sociales de nuestro país, es sumar el conflicto, la violencia del aparato de Estado: más policías, más armas, más grupos armados privados, más asesores en guerra urbana, más leyes represivas, más fiscales y jueces sin criterio influenciables por presiones revanchistas y un sistema penitenciario absurdo y atrasado, etcétera.
Por esto, el fracaso de lo que se ha intentado. La prensa nos informa de los logros irrisorios de la privatización de la represión, de requisas de armas en las calles, de grandes inversiones hechas en armas, vehículos y personal. Felizmente hay voces que disienten de estos conceptos y proclaman la necesidad de enfocar el problema más profundamente: la Policía no tiene enemigos, dicen, y tratan de resistirse a la aplicación de los métodos que intentan imponerles. Pero a veces sucumben ante las presiones de quienes creen que su interpretación de lo que debería ser el desarrollo, es una verdad absoluta y no a frente críticas u oposición.
No tendremos acceso a la tan ansiada seguridad, mientras quienes dirigen el Estado tomen atajos simplistas y traten de acallar las manifestaciones sociales mediante la fuerza, en lugar de liderarlas hacia la consecución de una real redistribución del presupuesto, menos pago de deuda externa, y más inversión en el futuro de nuestra sociedad.
Dr. César Guerrero Yrigoyen Guayaquil
Con inusitado desparpajo un alto oficial de la Policía declaro públicamente que combatirán el delito solamente apegados al derecho, añadiendo como bienvenida y despedida al capacitador contratado por la Secretaría de Seguridad, que los términos y la capacitación utilizados durante el curso denominado guerra urbana, no son los correctos.
El prestigio e influencia policial como los avances en su capacitación, los proporcionan los gendarmes y sus oficiales al mando en plazas y calles, durante sus tareas diarias, no con razones o palabras acomodadas que justifican desavenencias. La lucha del profesional del orden y la ley frente a los malandrines, la califican las frías estadísticas y el sufrido pueblo que desesperado ansía la paz perdida.
Pocos atribuirán excesos en sus misiones encomendadas y en casos extremos siempre recibirán el respaldo y colaboración oportuna de superiores, autoridades, y del vecindario, que ante la arremetida delincuencial cambió totalmente su modo de vida, electrificando, amurallando, enrejando sus casas, negocios, o simplemente enclaustrándose en sus viviendas y barrios por temor a perder sus bienes o vidas.
Aplaudo la implementación de las unidades policiales comunitarias asignadas a nuestros barrios y ciudadelas. Sí señores policías, existe una guerra a muerte entre el bien y el mal, la ganaremos con ayuda de autoridades que donaron medios, equipos y armamentos moderno, complementados con la mayor preparación posible que preserve sus invalorables vidas y de toda la ciudadanía con el contacto directo y efectivo en su novedosas asignaciones.
Fernando Renella Coll Guayaquil |
 |
|
|
| Seguridad y delincuencia II |
La ciudadanía aplaude la iniciativa de las autoridades de exigir permisos para portar armas a todos los ciudadanos en territorio ecuatoriano, aquello constituye, sin lugar a dudas un acierto, luego de tantos errores o disposiciones absurdas emanadas del Gobierno en los últimos tiempos, como aquella de la prohibición del acompañante de las motos.
Sin embargo, debemos exigir también a las autoridades que los controles que se están implementando constituyan verdaderas políticas a largo plazo y no simplemente novelerías de algún trasnochado, de ahí que resultaría interesante hacer un seguimiento también a los procesos penales que se están instruyendo en contra de quienes han sido encontrados infringiendo dicha norma.
Adicionalmente considero de vital importancia que los que ejercen el control de armas, Fuerzas Armadas, al conceder el permiso para portar armas, registren en sus bases de datos las huellas dactilares de cada uno de los titulares de tales permisos, y que adquieran equipos de última generación que permitan mantener una base de datos con cruce de información de la Policía Judicial, en la que aparezcan los nombres, números de cédulas, fotografias y huellas digitales de todos aquellos que tienen antecedentes penales; se impediría, por ejemplo, que alguno de los más buscados pudiera acceder a un permiso legal de portar armas.
Ab. Elio Quintero Erazo Guayaquil
Es el momento que los ciudadanos exijamos a nuestra autoridades, a quienes elegimos mediante votación popular, el control de la delincuencia en Guayaquil y en el resto del país.
Ya no se respeta ni a las fuerzas del orden, a quienes los delincuentes asesinan fríamente. Muchos agentes han caído sirviendo a la comunidad, entonces ya se debe proceder de otra manera.
Uno de los mecanismos debe ser utilizando agentes o policías independientes, como por ejemplo, contratar detectives nacionales y extranjeros y asignarles casos puntuales. Lógicamente a aquellas compañías de detectives que logren descubrir casos, se las volvería a contratar. Debe, además, reformarse la ley, si para otras cosas se arreglan situaciones rápidamente, asimismo es hora de que se generen mecanismos para que se resuelva este problema.
Debe utilizarse a los detenidos para que construyan caminos, carreteras, pozos de agua, etcétera; es decir, mantenerlos ocupados, pero resguardados por las Fuerzas Armadas.
Ing. Gilberto Ramos Llozano Guayaquil |
 |
|
|
| Seguridad y delincuencia III |
Es indignante que áreas que han sido y están siendo regeneradas y que supuestamente ya no debería haber la cantidad de "indigentes" que todavía hay, como por ejemplo a lo largo de la calle Diez de Agosto, en el sector más conocido como Suburbio Oeste de Guayaquil, se ve a esas personas comprar o cambiar lo que han robado, por droga. Pero es más indignante cada vez que se llama al 1800-Drogas, que nos conteste una grabadora diciendo que en ese momento el personal no esta disponible, que deje su mensaje. Si se llama diez veces en un día, las diez veces se escucha la misma grabación y los señores nunca están cuando se los necesita. Y si llamamos al 101 o a "Más Seguridad" para reportar a estos individuos y escándalos, siempre contestan personas con acento de la Sierra, y preguntan dónde quedan esas calles, si al norte, si al sur, etcétera, y al final nunca llegan. ¿Cómo puede ser posible que pongan a atender las emergencias de la ciudad a personal que no conoce nada de Guayaquil? ¡Ah!, pero si por casualidad los uniformados llegan a venir y se encuentran con algún indeseable al que ven con drogas o armas, solo se limitan a quitarles lo que llevan y nunca los detienen para investigarlos, porque según ellos estos individuos "apestan y les van a ensuciar sus unidades".
¿Hasta cuándo vamos a aguantar tanta inseguridad habiendo planes para más seguridad? ¿Cuándo tendremos seguridad? ¿Qué sucede con la parte humana de las autoridades. No se dan cuenta que la droga no solo daña al que la consume sino a los que percibimos ese humo, y a los niños que los observan vender droga a vista y paciencia de todos?, pero a las personas que quieren ganarse la vida honradamente como a las que venden frutas, legumbres, sí les prohíben que pasen por estas calles, los corretean y hasta quieren llevárselos detenidos.
Maribel Muñoz Coello Guayaquil |
 |
|
|
| Sugerencias a la Metrovía I |
|
En la forma de eliminar líneas del transporte urbano por la creación de la Metrovía, también están haciendo la sustitución de buses, y sería bueno, por cada unidad articulada que ha ingresado, eliminar cuatro buses vetustos o siete busetas de las diferentes líneas, y sustituirlos con los buenos colectivos de las líneas eliminadas.
Por ejemplo, en la línea 40, todos los buses estaban en buen estado y los eliminaron, sin embargo, en la línea 32 se siguen viendo vehículos destartalados. En cuanto a la desaparición de líneas, lo que debería hacerse es un reordenamiento de los recorridos de todas estas, sacando de circulación las unidades vetustas a fin de que no se afecte a la gran cantidad de usuarios, a la que ahora le resulta muy caro el transporte, por lo siguiente: a los habitantes de La Pradera Uno o de Urbasur, por ejemplo, donde hasta allá adentro los recogía la línea 40 y los transportaba a la Universidad de Guayaquil, ahora pagan $ 0,25 en un bus que los lleva hasta un paradero de la Metrovía, en el que también tendrán que pagar $ 0,25, y al bajarse en Pedro Carbo y P. Ycaza, caminar o tomar otro bus por otros $ 0,25 para llegar a su destino; convirtiéndose ese traslado que antes costaba $ 0,25, en gasto triple.
Si se impusiera en su totalidad el sistema Metrovía para todos los sectores de la ciudad sería ideal, porque por cada articulado serían cuatro buses viejos menos, y desaparecerían los asaltos dentro del transporte urbano.
Sayda Maridueña Mena Guayaquil
Toda la encendida discusión sobre las ventajas y desventajas de la Metrovía, parece que no es fácil que termine pese al esfuerzo de la Administración Municipal para corregir los errores y acrecentar los recursos que lleven al mejoramiento del sistema masivo de transporte.
Hay que poner ideas y no lanzar piedras. En varias ciudades del orbe este tipo de transporte permite el pasajero de pie. Igual en París, Nueva York, o Suiza; pero, abona en favor de la Metrovía porteña, el disfrute del medio pasaje de estudiantes, tercera edad, minusválidos, para quienes también hay acceso por rampas y espacios libres para sentarse. ¿Ampliar el servicio? Sí, pero bajo otra mira: ocupar las avenidas Quito y Machala. La una de ida y la otra, de regreso. Así de simple.
Otro medio de ampliar el servicio sería levantar una autopista por la ribera del río Guayas, que no solo acercaría a los ciudadanos a sus áreas de trabajo o en la búsqueda de servicios bancarios, comerciales, etcétera, sino que permitirá al turista el recreo de la cita, disfrutando de la frescura de un viaje por las riberas Guayas.
¿Se podría incorporar el servicio fluvial?, sería otra alternativa para despejar las calles guayaquileñas de buses. Igual que en la Venecia italiana. Las lanchas dejan o recogen pasajeros de ambas orillas, sistema que debería implantarse en el estero Salado, o en el mismo río Guayas, no siendo tan lejanos de una a otra orilla.
Los guayaquileños y sus vecinos no pueden estar sometidos a la agresión de choferes, ni al atropello y muerte que originan los buses. Demos correctivos, aportemos soluciones, y no repartamos palos de ciego.
Guillermo Valencia León Guayaquil |
 |
|
|
| Sugerencias a la Metrovía II |
A propósito de la Terminal Río Daule de la Metrovía, hago una observación:
Existimos personas de La Garzota, Sauces II, y Acuarela del Río que podemos acceder a pie a la nueva Terminal o a la Terminal Terrestre provisional, para lo cual últimamente se puso semáforos y pasos cebra, pero se olvidaron de un detalle, ¡no existen aceras en ambos lados de la avenida entre las terminales y la nueva vía a Pascuales! Si ya se hicieron las obras de un costo elevado, no me parece difícil hacer estas pequeñas obras adicionales; así dejaríamos de caminar por el polvo.
Diego García Guayaquil
Me alegra mucho que una ciudad tan cosmopolita como Guayaquil, por fin tenga este sistema de transporte público. Obviamente recién empieza y está provocando malestar a los ciudadanos en lo que se refiere al abastecimiento que es casi inexistente.
Una vía que es norte-sur en toda su cobertura, no puede prescindir por el momento de colectivos alternos que suplan esa falencia del sistema que se viene dando. Por todos es conocido que la población que habita en el sur de la urbe tarda de dos y hasta tres horas en llegar a su destino, sin contar con las innumerables cuadras que tiene que caminar (30, según me he informado) por la cancelación de líneas que ha habido.
Los transportistas tienen programado un paro para octubre, exigiendo el aumento de sus tarifas en los porcentajes que ellos proponen: 40%, el cual desde este momento tienen aprobado. Es risible y lamentable que engañen al pueblo para beneficiar a los mismos de siempre.
Ing. Marcelo Moressi Lentini Guayaquil |
 |
|
|
|
|
|
| |
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| CONGRESO |
|
El Colegio de Médicos del Guayas organiza el XIII Congreso médico provincial y el XIII concurso de temas libres, cuya temática se desarrollará sobre la atención primaria en salud. Se realizará del 25 al 27 de octubre en el Grand Hotel Guayaquil. Más informes al Colegio de Médicos del Guayas (Azuay 709 y Lorenzo de Garaycoa). Teléfonos: 233-8229, 233-7582 y 233-7984. |
Más Actividades | | |
|
| |