1. Mi plan de gobierno proclama que uno de los tres objetivos nacionales será la agroindustria, y prometo excepcionalmente incentivar a los campesinos de la siguiente manera:
Regalándoles la urea, cuando ha sido donada por nación extranjera jamás llegó gratis al campesino ecuatoriano. Creando una red de SES a nivel nacional, establecimientos que brinden a los campesinos cada 50 u 80 km los tres servicios básicos: salud, educación y seguridad elemental. Acceso a préstamos a largo plazo y reducido interés. Rehabilitaré el Banco Nacional de Fomento.
2. Tengo dos nombres.
3. Lo importante es que será competente y honesto.
4 a 6. Educándolos y dándoles buenas semillas para la mejor explotación del suelo. Desgravando las maquinarias agrícolas. Orientándolos hacia cultivos que mejoren su calidad de vida. Respecto al ecosistema, fui el promotor de la primera campaña privada de defensa del medio ambiente en Ecuador (1970) y obligué a instalar filtros en los hornos de la fábrica de cemento de Guayaquil. Con este antecedente, merece crédito mi promesa de cuidar del ecosistema.
Celebraré contratos para la liberación del comercio con todas las potencias y fomentaré la liberación de los trámites. Retomaré las negociaciones por el TLC, pero no en los términos que lo hizo el gobierno de Palacio. Ecuador no puede ser convertido en Estado sirviente, dependiente de sus vecinos: aislado entre Colombia y Perú que le revenderán más caro lo importado por ellos libre de gravámenes.