A sus 86 años, Colón Freire será el participante de mayor edad en la II Maratón de Guayaquil que se disputa a partir de las 05h00 de hoy por las principales calles y avenidas del Puerto Principal, organizada por la agencia DM3 con el apoyo de la Armada Nacional.
Sus 86 años lo han privado de más de un recuerdo ya. No sabe con exactitud cuántas ha corrido, tampoco cuántas de ellas ha ganado. Sin embargo, Colón Freire expresa con orgullo que desde los 15 años hasta la fecha ha participado en más de 600 competencias. La de hoy será una más.
Al igual que miles de atletas profesionales y aficionados, Freire esperará atento, a las 05h00 de hoy, el disparo de salida de la II Maratón de Guayaquil. Correr es más que una pasión para él. Es su vida, y no tiene reparos en hacérselo saber a quienes lo rodean.
Ganar no lo obsesiona. Lo ha hecho ya en centenares de ocasiones.
"No recuerdo el número exacto de triunfos que tengo, pero atesoro más de 70 trofeos y 300 medallas de mis participaciones dentro y fuera del país", refiere.
Ahora su objetivo es vivir. "Corro porque me gusta, es mi vida. Para que la gente vea que viejo es el que se siente así, el que se abandona, yo me siento más vivo que cualquiera".
Y lo demuestra cuando pisa el asfalto. Y lo quiere seguir demostrando hasta la muerte. "Yo quisiera morir corriendo. Me preguntan por qué corro, me cuestionan que me puede pasar algo, pero yo soy muy católico y espero lo que Dios disponga de mí. Si Él quiere llevarme justo cuando yo esté corriendo, moriré feliz, lo haré haciendo lo que más me gusta, que es duro pero bello".
Afortunadamente, aún no ha visto la muerte de cerca. Ha sufrido lesiones y caídas, pero nunca tuvo que abandonar una competencia por sentirse mal. Y es que Colón entrena dos veces a la semana.
"Yo salgo de casa a las 04h30, voy a Diez de Agosto y Seis de Marzo y desde allí salgo hacia la Plaza Oeste, tomo Aguirre y avanzo al Puente del Velero y por la avenida Barcelona corro hasta la Policía Judicial. Doy la vuelta por la misma vía, por la Ferroviaria salgo al puente Cinco de Junio, bajo por Nueve de Octubre y llego a Luque y Escobedo, donde desayuno", comenta Colón, para quien el atletismo más que una pasión es su vida.