Las asambleas constituyentes que ha tenido el país solo sirvieron para apuntalar a los gobernantes de turno y expedir reformas 'a su medida', según expertos consultados. En la actual campaña electoral, algunos candidatos proponen instalar una nueva Carta Magna.
La conformación de asambleas constituyentes ha sido una de las formas por las que se ha optado para salir del atolladero político cuando el orden constituido se ha perdido. Ha asumido plenos poderes, con lo que incluso ha nombrado al presidente de la República.
En la actual campaña política una de las ofertas más expuestas por los candidatos presidenciales es cambiar la Constitución.
Según Virgilio Hernández, experto en este tema, las constituciones responden a procesos sociales y políticos determinados, pero terminan convirtiéndose en el mecanismo que favorece al grupo político dominante de turno.
"Las constituciones se han realizado por intereses inmediatos de ciertos grupos, sin ser pensados en un proyecto a largo plazo. Eso da para que cuando cambie la correlación de fuerzas políticas, no se puedan aplicar", asegura Hernández.
La mayoría de las asambleas constituyentes han cambiado el gobierno, aunque la asamblea de 1997 decidió limitarse a redactar una nueva carta política.
"Las constituyentes nacen por la ruptura del régimen y la necesidad de restaurarlo. La constituyente de 1997 fue una burda ocurrencia", considera el constitucionalista Antonio Rodríguez, quien está seguro de que ahora la vía de la constituyente no procede, y que más bien debería ser el Congreso Nacional el que efectúe la reforma política.
Raúl Baca, quien ha realizado un estudio sobre las constituciones en el país, asegura que la historia de las constituyentes ha creado un efecto como de avanzar en círculos, pues cada constitución lo que ha hecho es retomar elementos de las anteriores.
"Como opinión personal, a mí me molesta que en esta campaña se haya tomado como campo de batalla la asamblea constituyente, primero porque tenemos un poder constituido, y porque no se han discutido los contenidos", explica Baca.
Además, según Baca, el hecho de que esto se discuta en una campaña política hace que haya polarización, y no pactos en beneficio del país, y que cada candidatura piense solo en su modelo de constituyente.
"Al no tener diputados, a Rafael Correa le conviene llevar a un proceso en el que la constituyente establezca la destitución del Congreso y para nombrar otro y tener mayoría. También en ese sentido están las propuestas de Luis Macas y Luis Villacís, que conciben a la constituyente como un hecho de refundación", sostiene Hernández.