Las esposas de los ilustres también estaban reunidas.
Ellos conversaban por un lado y ellas decidieron hacer una bandera de libertad, escogieron las telas blancas y celestes porque ya había previamente un país que se había liberado y tenía esos colores en la bandera que significaba la rebelión.
Ya para el mediodía se habían dado cuenta que tenían que alimentar a todos los que estaban reunidos allí y entonces fueron a buscar a sus casas los ingredientes que tenían porque había que hacer algo que sea suficiente para todos.
Cada señora trajo en tarros lo que tenían e hicieron este Pastel de Pollo que se llamó Pastel del 9 de Octubre.
Cuentan tambien que este pastel se comía siempre en Guayaquil para esta fecha y que para el 9 de Octubre del año 1856 el general Francisco Robles, cuando fue presidente del Ecuador y estaba en Quito, se hizo preparar este potaje en el Palacio de Carondelet.
Me pareció muy apropiado para esta fecha revivir este pastel con una gran historia y lo he hecho en mi cocina, apenas he cambiado los términos de la receta por la forma en que ha sido escrita, pero el resultado es delicioso y lo hicimos en forma de estrella por Guayaquil, Estrella de Octubre. ¡Viva Guayaquil!