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Edición del DOMINGO 1 de Octubre del 2006 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Destino 
Crónica de un viaje a Portland, la ciudad de las rosas
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La ciudad se divide en dos partes, conocidos como el Distrito Este y el Distrito Oeste, siendo este último el más importante, ya que en sus calles se encuentran los edificios más emblemáticos de la ciudad y los mejores parques.
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Texto: Verónica Guevara (vguevara69@hotmail.com) especial para La Revista

Seré muy sincera . Si hubiera tenido que escoger un destino turístico para ir dentro de los Estados Unidos, no hubiera nunca pensado en viajar desde Ecuador al Estado de Oregon y específicamente a Portland.

Me motivaba más el hecho de llegar a esta ciudad para al día siguiente irme a Seattle a visitar a una gran amiga, pues no tenía más referencia de Portland que el saber que las oficinas de la Nike estaban muy cerca (en realidad el viaje se dio porque mi esposo fue invitado a visitar las instalaciones). Yo sabía que este Estado era el escenario de las películas del célebre atleta Steve Prefontaine. Si no saben quién es él, sigan leyendo mi crónica de viaje.

Qué equivocada estaba. Suspendí mi ida a Seattle porque me enamoré de Portland a las pocas horas de haber llegado, y me colé a todos los eventos que organizó la firma Nike; incluso puedo asegurarles que eso me permitió recordar que mi amor por la comunicación sigue vigente. De eso es lo que quiero escribirles, en Portland me olvidé del cansancio del viaje y realmente disfruté de mis días de vacaciones.

Les cuento que es una de las ciudades con más parques y zonas verdes de todo Estados Unidos. Sus magníficas condiciones ambientales, su proximidad a montañas, bosques, a los ríos Columbia y Willamette, al océano, desierto y volcanes hacen de esta ciudad un lugar excelente para olvidarse del estrés de las grandes metrópolis, y la convierten en una de las ciudades por excelencia para vivir, una ciudad realmente agradable; por cualquier parte se pueden encontrar  cines, galerías de arte, restaurantes, tiendas, museos y principalmente parques, y les repito... tiendas.

Además tiene un downtown muy acogedor que se puede recorrer caminando, aunque Portland cuenta con un excelente sistema de transporte público subterráneo. Pero no podemos descartar la calidez y el alto nivel intelectual de sus habitantes que  mayormente son jóvenes. La edad promedio de los ciudadanos de Portland es de 30 años.

Ciudad libre de impuestos
Portland es el paraíso de las compras -porque además es reconfortante saber que al pedir la cuenta se paga lo que está etiquetado, sin impuestos- lo que le da un carácter propio a esta ciudad en la que se encuentran las cadenas comerciales más reconocidas de Estados Unidos y el mundo.

¿Ha analizado cuántos impuestos ha pagado en sus últimos viajes de compras, especialmente cuando sabe que esos impuestos no se revertirán para su país? Me imagino que no. Pero créame que cuando no se los cobran, la diferencia es notable, es como encontrarse en una ciudad duty free. A esto se le puede sumar que desde 1825 es una de las ciudades portuarias más importantes del Pacífico Norte. 

Ciudad de las rosas
Portland es conocida como la ciudad de las rosas, y como una prueba de ello está el Rose Garden, ubicado dentro del Washington Park y creado en 1917. Existen 4,5 hectáreas donde crecen, gracias a los buenos cuidados de un jardinero y dos ayudantes, 10.000 arbustos y 7.000 rosas de 550 variedades.

Recorrer este  parque es realmente maravilloso y la mejor época del año para visitarlo es entre junio a octubre, cuando las flores están en su máximo esplendor.

Pero ¿qué sería de una ciudad que tiene un jardín de rosas sino existiera la conciencia ciudadana por cuidarlas y no solo las rosas sino todo lo que crece en medio de tan fantástica naturaleza? Y es justo contarles que este parque está ubicado en medio de un enorme y acogedor bosque llamado  Washington Park que queda a solo 15 minutos del downtown. Dentro de este mismo parque se encuentra también el Centro mundial de los bosques.

Este es realmente un museo del siglo XXI, por lo tanto, sus 40 exhibiciones son interactivas y educativas y han sido diseñadas pensando en lo que a los niños de la actualidad les interesa o les llama la atención.

Por ello, el 50% son dinámicas; imagínense recorrer diferentes bosques del mundo por medio de diferentes simuladores, un vagón de tren que viaja por los bosques de Rusia  y a pocos metros en una embarcación los lleva por los ríos de Australia.

O sobrevolar en parapente  grandes plantaciones de árboles. Nada más impresionante que ver  un árbol de 635 años que mantiene intactas en su tronco las líneas que determinan su edad. Todo este monumento a la naturaleza es dirigido por Gary Hartshorn, quien debe parte de su preparación a la experiencia que obtuvo trabajando en  manejo sustentable en bosques de Costa Rica y, para sorpresa y orgullo nuestro, en la Amazonía y Serranía del Ecuador. 

Parque Japonés
Washington Park tiene su propio sistema de movilización, por lo que de vivir la experiencia forestal nos podemos trasladar al parque Japonés. Son 5,5 hectáreas de un parque que fue diseñado en 1963 utilizando elementos que inspiren paz, armonía y tranquilidad, como piedras, agua y plantas; y lo logran con la perfecta combinación de las pagodas, la casa del té, un amplio estanque, vasijas  de agua que se hallan entremezclados con árboles como el pino y el bambú.

Pero Portland no es solo parques y ecología, el arte culinario también encuentra su espacio en  restaurantes y bodegas industriales convertidas en fantásticos lofts, futuristas galerías de arte y deliciosos restaurantes internacionales; por cierto, en uno de ellos fue donde pude conocer de la historia de una marca que nació en el estado de Oregon, específicamente en la ciudad de Eugene,  marca que fue copartícipe del boom de jogging en los Estados Unidos.

La historia de un negocio que es un ejemplo de personas emprendedoras, creativas. en realidad la historia que les voy a contar es admirable. 

La visión Nike
¿Sabían ustedes que con un capital inicial de mil dólares se creó Nike? ¿Y que el diseño del logo costó 35 dólares? Así es, pero no solo el aporte económico de 500 dólares de cada socio fue lo que me sorprendió, sino la tenacidad y creatividad de sus fundadores: Phil Knight (su apellido no tiene nada que ver con la marca) y Bill Bowerman, famoso entrenador de atletismo de la Universidad de Oregon, que tenía la cualidad de ser un estudioso y científico de todo sobre las carreras de velocidad y fondo, al punto que él mismo diseñaba los zapatos de sus atletas.

Siendo tan detallista, él pesaba la indumentaria que utilizaban sus atletas multiplicándola por el tiempo que iban a correr para así obtener mejores resultados; producto de estos estudios va a dar a la cocina de su esposa donde la waflera se convirtió en su aliada primordial para fabricar zapatos livianos.

Y Phil Knight, un emprendedor estudiante de la carrera de Negocios y atleta, quien a los 23 años con una visión del negocio le propuso a Bowerman la fabricación de sus zapatos, quien ya había tenido mucho éxito con muchos de los atletas de la Universidad de Oregon y en especial Steve Prefontaine, el atleta ídolo de este Estado por ser campeón nacional y romper todos los récords en la prueba de la milla, los 5.000 y los 10.000.

Los zapatos se empezaron a producir  en 1972 en Japón y su comercialización se inició contando con el apoyo de su primer empleado a quien se contrató bajo el convenio de pagarle dos dólares por zapato vendido.

El boom por correr se expandió por todo Estados Unidos y con ello el crecimiento de la compañía.

Luego, Nike se interesó por otros deportes; en 1985 comenzó a auspiciar a Michael Jordan y a producir zapatos de básquet; en 1994 fue el año del fútbol y auspiciaron a jugadores de ese deporte; en 1996 lo hacen con Tiger Woods en el golf y fue el año en el que se comienzan a diseñar uniformes deportivos con tecnología especial para varios equipos que participaron en las olimpiadas de Atlanta.

En nuestro país Nike auspicia a varios deportistas, entre ellos: Marta Tenorio, Franklin Tenorio, Marlon Ayoví, Agustín Delgado y Christian Lara. Hoy Nike es una empresa que vende su producción en 48 países y da trabajo a más de 30.000 personas en el mundo.


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