El gobierno de México dijo ayer que pedirá al presidente de EE.UU., George W. Bush, que vete una ley aprobada por el Congreso para construir un muro fronterizo con el fin de evitar el paso de inmigrantes y consideró "tonta" la inversión de $ 6.000 millones para esa obra.
La Cancillería mexicana en nota diplomática afirmó que esa ley "no resuelve los problemas de seguridad ni el asunto migratorio" y propicia "un clima de tensión" entre ambos países que comparten una frontera de más de 3.100 kilómetros.
El canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, aseveró que la inversión de $ 6.000 millones en muros "que sabemos que van a ser derrumbados en algunos años" será un gasto "que los políticos estadounidenses tendrán después que justificar por qué los usaron de una manera tan tonta", en vez de ayudar al desarrollo de México y otros países, y en mejorar la competitividad de EE.UU.".