A cuatro días de entrado en vigor una ley que restringe fumar en espacios públicos cerrados de la capital argentina, un hombre que estaba armado fue arrestado este miércoles por negarse a apagar su cigarrillo en un bar porteño, en el primer incidente bajo la nueva legislación.
El sujeto, de 40 años, no hizo caso cuando al encender un cigarrillo el empleado del bar le recordó la prohibición, y se trabó en una acalorada discusión en la que debieron intervenir dos policías.
El cliente atacó a los policías a golpes de puño en una pelea en la que uno de ellos terminó con un dedo fracturado.
Aunque logró zafarse y huir, fue apresado a pocos metros del lugar y tras el cacheo de rigor se comprobó que estaba armado, por lo que quedó arrestado por "atentado, resistencia a la autoridad, lesiones y tenencia de armas".
Se trata del primer incidente derivado de la Ley Antitabaco que prohibe fumar en bares, restaurantes, shoppings o cualquier espacio público cerrado con superficie menor a 100 m2.
En los locales de dimensiones mayores la ley permite construir un habitáculo para fumadores que no podrá superar el 30% de la superficie total. Hasta el momento pocos lugares se acogieron a esta posibilidad.
Cuatro bares de la ciudad se presentaron ante la justicia bajo el argumento de que la ley viola el principio de la intimidad previsto en la Constitución y perturba el libre ejercicio de la actividad comercial.
Entre los lugares alcanzados por la ley se encuentran cafés, restaurantes, instituciones deportivas, paseos comerciales, locutorios y supermercados.
La ley hace responsables del cumplimiento a los propietarios de los locales, a quienes pena con multas y clausuras en caso de que un cliente no acate la prohibición.
Con esta norma la capital argentina se sumó a otras ciudades del país donde rigen restricciones similares, como Córdoba, Rosario y La Plata.