Los fiscales federales investigan una denuncia de posible violación de los derechos humanos en una prisión militar estadounidense ubicada en territorio alemán, dijo este sábado un vocero.
El ejército de Estados Unidos insiste en que ningún extranjero ha sido retenido en centros de detención en Alemania desde 1999.
Las denuncias fueron recibidas por las autoridades de Mannhaim por una fuente que afirma haber obtenido la información vía terceros, dijo Frank Wallenta, vocero de la fiscalía alemana en Karlsruhe.
"La pregunta es si hay veracidad tras esto o no", dijo Wallenta.
El director de relaciones públicas del mando militar estadounidense, el capitán de la marina Jeff Gradeck, dijo que está al tanto de la investigación de la fiscalía.
Según la revista alemana Stern, el informante es un escocés que ha vivido en Alemania desde hace años y que es miembro del movimiento pacifista en el estado de Baden-Wuerttemberg, donde se ubica Mannheim.
En su denuncia ante la fiscalía de Mannheim, el informante dijo que un cabo de la 18va Brigada de la Policía Militar del Ejército estadounidense llamado John Pierce le indicó que tres hombres que hablaban árabe permanecieron cautivos en la prisión de abril a septiembre de este año, de acuerdo a Stern.
El cabo agregó que a los tres detenidos recibieron descargas eléctricas en sus genitales, y que los agentes de la CIA llegaron a la prisión para efectuar los interrogatorios, según Stern.
Gradeck dijo que nadie con ese nombre sirve en la brigada.
El centro de detenciones en Mannheim es usado para alojar militares que cumplen condenas cortas y para confinamientos previos a juicio, dijo Gradeck.
En 1999, el gobierno alemán autorizó al ejército estadounidense a confinar temporalmente a los sospechosos de crímenes de guerra en Kosovo en esas instalaciones, dijo.
El informe alemán apareció un día después que Reprieve, un grupo británico defensor de derechos humanos, afirmara que el cerebro tras los atentados del 11 de septiembre y otros detenidos podrían haber sido confinados e interrogados en una base aérea estadounidense de Alemania tras ser capturados.
Alemania negó la información.