Policía reprimió a hinchas durante la venta de boletos para el juego River-Boca; hubo mala organización.
La pasión de los hinchas por ver en el estadio Monumental el clásico argentino River Plate-Boca Juniors y la impericia de los organizadores provocó ayer disturbios ante la taquilla, donde se agotaron en menos de dos horas unas 4.000 localidades.
'Marea humana' titulaban los noticieros de televisión para definir las aglomeraciones, empujones y avalanchas alrededor del estadio riverplatenses en el empeño por conseguir un boleto.
El escenario tiene un aforo limitado para 65.000 espectadores, pero hay muchos menos lugares disponibles a la venta porque la mayoría son espacios fijos para socios o para dueños de abonos.
Uno de los encuentros de fútbol más atrayentes en todo el mundo enfrentará mañana a los banda roja, escoltas a cuatro puntos, y a los visitantes xeneizes, líderes del Apertura 2006, por la décima fecha.
"Ya empezaron a ser ofrecidas entradas por internet a precios de 200 pesos (casi 64 dólares), que eran las que se vendían en las boleterías a 14 pesos (unos 4 dólares)", denunció un aficionado.
Las plateas comenzaron a cotizarse a 150 pesos (unos 50 dólares) en la taquilla del estadio boquense La Bombonera, por lo que se calcula que en la reventa se cotizarán por lo menos al triple.
Muchos aficionados durmieron en las inmediaciones del coliseo de cemento y otros montaron guardia desde el amanecer.
La policía reprimió con bastones a hinchas que se apretujaban para conseguir un mejor lugar, aunque los organizadores solo abrieron ventanillas en el estadio y sin vallas metálicas suficientes para poner orden en las filas.