En MTV, la realidad siempre ha sido un blanco en movimiento. Hace 16 años, la cadena proclamó la era de la televisión de realidad con “The Real World”. Hace tres años, llevó al género más allá con “Laguna Beach: The Real OC”, donde las vidas mundanas de un grupo de adolescentes bonitos eran presentadas de una manera que parecía dramática y salida de un guión.
Ahora, el canal de cable busca empujar los límites de la falsa realidad un poco más. MTV presenta Virtual Laguna Beach, servicio en Internet en el que los fanáticos del programa pueden sumergirse —o al menos pueden zambullir a personajes tridimensionales y digitalizados, llamados avatares, que ellos controlan— en versiones virtuales de los familiares sitios favoritos costeros del programa.
“No sólo puedes ver televisión, sino que ahora de hecho puedes vivirla”, expresó Van Toffler, presidente de MTV Networks Music, Film and Logo Group.
La introducción reciente de Virtual Laguna Beach es el primero de tres mundos virtuales que MTV planea lanzar en el transcurso del año próximo como parte de un esfuerzo para competir con populares sitios de Internet, como MySpace y YouTube, que han desviado la atención del auditorio de MTV.
De los otros dos mundos virtuales planeados, VMTV es un destino musical donde los visitantes pueden andar de club en club entre barrios sofisticados, comprar música, ver videos, cantar karaoke o hasta iniciar sus propios grupos musicales. El tercer destino virtual, LogoWorld, filial de Logo, canal de cable para homosexuales, será diseñado enteramente por sus participantes.
Aunque los avatares y las comunidades virtuales son un concepto desconcertante para muchas personas mayores de, digamos, 35 años, son muy familiares para los jugadores de video y para personas jóvenes acostumbradas a revelar detalles de sus vidas en línea a través de sitios en Internet de redes de contactos sociales.
Sitios sociales en Internet basados en avatares, como Sims Online, Second Life y There.com, han atraído a cientos de miles de usuarios.
No son tanto juegos como grupos de charla tridimensionales, donde uno puede simular casi cualquier cosa que puede hacerse en el mundo real. Pero, la cadena, que ha puesto a prueba los límites del buen gusto en la televisión, restringe al menos un impulso adolescente.
“Lo peor que pueden hacer es besarse, y es un beso como el de escuela católica”, comentó Matt Bostwick, vicepresidente titular de MTV. “Los labios se tocan, pero los cuerpos no”.
Para MTV, uno de los atractivos de los mundos virtuales es la posibilidad de que la publicidad pueda desbordarse al mundo real. Los visitantes podrían comprar un atuendo virtual para fiestas al utilizar dinero que ganaron al ver un infomercial o interesarse en un nuevo producto para un anunciante de MTV. Luego, podrían decidir que les gustaría comprar el mismo atuendo para sus personas reales, y, con unos cuantos clicks del ratón y algunos dólares verdaderos, hacer que se lo envíen a su hogar. Virtual Laguna Beach tiene, a prueba, relaciones de publicidad con marcas que incluyen a Cingular, Pepsi-Cola, Secret y Paramount, que, al igual que MTV, es propiedad de Viacom.
Ejecutivos de MTV rehusaron decir cuánto invirtieron en Virtual Laguna Beach, pero dijeron que el costo era más que un episodio del programa, pero mucho menos que una temporada.
Tampoco dijeron cuántos ingresos esperaban de la empresa, aunque señalaron que lo consideraban como un experimento que podría llevar a nuevas oportunidades de ventas.
Para diseñar Virtual Laguna Beach y las otras próximas comunidades tridimensionales en línea, MTV reclutó a Makena Technologies, creador de There.com.
Para visitar Virtual Laguna Beach, hay que registrarse en el sitio de la Red, www.vlb.mtv.com, y descargar un programa de software. El primer paso es diseñar su propio avatar, que puedeverse tan igual o diferente a la persona real como se desee.
Judy McGrath, presidenta ejecutiva de MTV Networks, dijo que la incursión de la compañía en los mundos virtuales era parte de una estrategia para dar un brinco generacional a lo que los rivales hacen ahora en Internet.
Mientras que muchas películas y programas de televisión tienen juegos de video en torno a ellos, éstos son los primeros intentos de construir comunidades tridimensionales en línea. “MTV habla, de manera singular, a un grupo de personas que están infinitamente fascinadas con verse a sí mismas”, dijo.