La percepción de Francesco Scavullo, el fallecido fotógrafo de la moda mejor conocido por crear 30 años de portadas seductoras y centradas en el escote para Cosmopolitan, la revista de estilo de vida para mujeres, es que siempre le importaba sólo la última fotografía que había tomado.
Así es como se juzga a la gente en la industria de las revistas, por cuántas copias puede vender una imagen en el puesto de revistas.
El éxito de Scavullo al respecto, su “éxito febril” en palabras de Helen Gurley Brown, ex directora editorial de Cosmopolitan, ayudó a vender millones y millones de revistas, y creó la plantilla para que los libros de moda fueran identificados con un estilo de portada invariable, repetido cada mes.
Eso no significa que las portadas fueran predecibles. “No había nada casual” en ellas, dijo Brown. “Él tenía esta visión particular: ella tenía que ser una mujer verdaderamente sensual, hermosa, sexy y joven. Las prendas tenían que ser de un tipo especial.
El cabello y el maquillaje estaban decididos. Fueron mujeres auténticamente glamorosas las que crearon la imagen de Cosmopolitan, y nosotros fuimos fieles a eso año tras año”.
Las visiones idealizadas de Scavullo de la forma femenina eclipsaron sus otros trabajos, o al menos él así lo sintió, fotografías que lo presentaban como un artista que podía capturar en su lente la personalidad de estrellas de cine y artistas.
Scavullo, quien murió en 2004, a los 82 años, sufrió tanto de un ego nefasto como de una rivalidad a lo largo de toda su carrera con Richard Avedon, asociado más estrechamente con Vogue, quien era considerado un fotógrafo con una mayor credibilidad artística.
Que el trabajo de Scavullo para Cosmopolitan fuera considerado por las élites de la moda comparativamente de menor calidad lo molestaba.
En su vida personal, tenía tendencia a los cambios de humor y a los colapsos nerviosos, y en 1981 fue diagnosticado, reveló posteriormente, como maníaco depresivo. En un tomo para celebrar su aniversario 50 como fotógrafo, escribió que su estado lo llevaba a momentos de intensidad y de cumbres creativas, y a comportamientos inusitadamente extravagantes.
En una ocasión fue arrestado por caminar desnudo por Park Avenue, en Nueva York, con una pancarta que ordenaba que Marilyn Monroe fuera nombrada la santa patrona de las estrellas de cine.
“No quería ser conocido sólo por las portadas de Cosmopolitan, o por ser maníaco depresivo”, dijo Sean B. Byrnes, pareja y colaborador de Scavullo en el estudio fotográfico. “Sólo quería ser conocido como Francesco Scavullo, fotógrafo. Su cámara era un ojo”.
Una revaloración crítica de Scavullo, en opinión de Byrnes y de Peter R. Stern, abogado del fotógrafo, está muy atrasada. Se han presentado exhibiciones de sus retratos fuera de Cosmopolitan en exposiciones en galerías pequeñas y a beneficio en Sotheby’s, en Nueva York, en abril, para culminar con la exhibición más grande de su obra hasta el momento, que se inauguró recientemente en la Galería del New World Stages (lobby de un complejo de teatros en Nueva York). Los aproximadamente 80 retratos en exhibición son efectivamente extraordinarios, y algunos de ellos son famosos, al capturar la esencia emocional de actrices y cantantes.
Janis Joplin, quien de forma tristemente célebre se le insinuó a Scavullo durante su primer encuentro y luego le dijo que tenía una enfermedad venérea, está radiante en imágenes que son espantosamente hermosas.
Glenn Close aparece en un retrato donde pasa sus manos por su cabello, y una joven Liza Minnelli, con cejas y pestañas acentuadamente oscuras, parece desafiar a Scavullo con su impaciencia por la cámara, tanto que casi se asoma por el marco.
Algunos curadores coinciden en que ha sido subvalorado, aunque no siempre en la forma en que Scavullo creía. “Con Cosmopolitan, él estableció una guía cultural, que ha afectado a millones de personas a través de los años”, dijo Rick Wester, director de fotografías en la casa de subastas Phillips de Pury & Company. “Dirán lo que quieran sobre Scavullo como artista. Como alguien que estableció una imagen y una idea de un tipo particular de mujer, es increíblemente importante”.