Los niños necesitan mucho tiempo para el juego libre y desestructurado para desarrollarse física, social y emocionalmente, según un informe divulgado esta semana por la Academia estadounidense de Pediatras.
El informe sostiene que en el mundo actual de padres ultra estresados y niños con demasiadas tareas, muchas veces queda muy poco tiempo para el saludable y clásico recreo.
"Pese a los numerosos beneficios del juego, tanto para los niños como para los adultos, el tiempo destinado al juego libre ha sido fuertemente reducido para algunos niños", indicó el informe.
Demasiado a menudo, en Estados Unidos los padres se ven atrapados en la carrera porque sus hijos destaquen y luchan por exponerlos a todas las oportunidades para que alcancen su potencial. Estos esfuerzos, sin embargo, podrían terminar por tener el efecto contrario dado que los niños pueden volverse más ansiosos, estresados o deprimidos, advirtieron los pediatras.
"El juego permite a los niños usar su creatividad mientras desarrollan su imaginación, destrezas y fuerza física, cognitiva y emocional", indicaron. "El juego es importante para el desarrollo sano del cerebro".
"Es a través del juego que los niños a una edad muy temprana interactúan con el mundo que los rodea", añadieron.
El informe advirtió que el tener menos tiempo libre en la escuela para tener más clases y la abundancia de actividades extracurriculares podrían afectar las habilidades cognitivas de los niños y su estabilidad emocional.
La superabundancia de videos de enriquecimiento y programas de computación desde la infancia temprana también lleva a los niños a realizar menos actividades físicas de juego y podría contribuir a la epidemia de obesidad en el país, sostuvo el informe.
"En contraste al entretenimiento pasivo, el juego forma cuerpos activos y sanos", indicó. "Tal vez ante todo, el juego es una dicha simple que es una apreciada parte de la infancia".