La diversidad florística y vegetacional del Ecuador ha llamado la atención de botánicos y naturalistas desde hace ya varios siglos, a partir de las exploraciones de La Condamine (1736-1743) y Jussieu (1735-1747). Luego vendrían las exploraciones de Alexander von Humboldt junto con Aimé Bonpland (1802-1803), que permitirían sentar las bases de la topografía, es decir, del estudio del levantamiento de planos de alturas y distancias terrestres. A partir de aquellos notables precursores, muchas propuestas para la clasificación de la vegetación han sido realizadas hasta la fecha. Aún así, los bosques montañosos tropicales han sido sólo recientemente investigados en mayor profundidad.
En base a ese estudio tenemos que esas áreas de los Andes del sur de Ecuador y del norte de Perú han sido recientemente confirmadas como importantes centros de diversidad florística del mundo y como puntos con prioridad de conservación. De hecho esta zona de Sudamérica es uno de los pocos lugares del planeta donde aún es posible descubrir y describir plantas nuevas para la ciencia.
* Especialista en climas de la Universidad de Erlangen (Alemania). Trabaja regularmente en una estación ubicada en el Podocarpus junto a otros 25 científicos ecuatorianos y extranjeros. Este texto ha sido extraído de un trabajo publicado en la dirección www.geographie.uni-erlangen.de/mrichter/, y fue realizado en conjunto con Andrés Moreira-Muñoz.