Los grupos antibélicos tratan de obtener el apoyo de soldados activos en su lucha contra la guerra en Iraq, una táctica política que esperan tenga impacto en los electores durante los comicios del 7 de noviembre.
Un pequeño grupo de militares en actividad que se oponen a la guerra creó un sitio en la internet el mes pasado, con la finalidad de recabar las firmas de otros colegas en servicio. La gente puede enviar su nombre, grado y lugar donde prestan servicios si se oponen a la invasión estadounidense a Iraq.
Posteriormente, su información será enviada a miembros del Congreso, dice el sitio.
Seguir en Iraq no funcionará y no vale la pena. Es hora de que los soldados de Estados Unidos regresen a casa, dice el sitio.
El sitio fue creado por Jonathan Hutto, marino con base en Norfolk, Virginia, quien dijo que el grupo ha reunido 118 nombres y trata de verificar si en verdad corresponden a soldados en servicio.
Actualmente hay unos 1,4 millones de soldados en servicio, entre ellos miembros de la Guardia Nacional y las reservas militares.
Los militares ya han tenido participaciones en la vida política, destacándose lo hecho durante la campaña presidencial del 2004 por un grupo de veteranos que puso en duda los antecedentes castrenses del senador demócrata John Kerry.
Recientemente, varios militares en retiro han pedido que el secretario de la Defensa, Donald H. Rumsfeld, presente su renuncia, bajo el argumento de que ha equivocado el rumbo de la guerra en Iraq y puesto en riesgo a los soldados estadounidenses.
Sin embargo, esas acciones son poco comunes entre los soldados activos. La ley militar prohibe a los oficiales denunciar a los presidentes y otros dirigentes y las normas castrenses generalmente le impiden a los militares que apoyen cualquier causa política mientras están en actividad o portan el uniforme.
Expertos legales que han revisado el sitio dicen sin embargo que no viola norma alguna porque no representa un ataque personal contra funcionarios y permite que los militares den a conocer su disconformidad de manera discreta al Congreso, empleando su tiempo libre.