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Obesos al volante gastan más combustible |
Noviembre 05, 2006
Texto: Torffe Quintero Touma y Jean Paúl Borja | Infografía: Gabriel Fandiño
A mayor peso en el vehículo, más consumo de combustible. Según un reciente análisis de dos centros universitarios estadounidenses, ese sobrepreso podría estar relacionado directamente con el peso corporal que los ocupantes pueden tener, incluso en los aviones.
Es sabido que el arranque en frío, las continuas aceleraciones y frenadas, el desgaste de los neumáticos y el mal funcionamiento del motor de su auto le ocasionarán un perjuicio económico, debido al consumo excesivo de combustible. Pero un reciente estudio de las universidades Urbana-Champaign en Illinois, Chicago y la Virginia Commonwealth, revela que el sobrepeso corporal también puede incrementar este gasto.
El análisis plantea una relación directa entre el aumento de peso de los conductores o los ocupantes del automotor y los usuarios de las aerolíneas, frente al incremento del consumo de combustible. Las conclusiones se basan en las cifras de sobrepeso y los hábitos de conducción de 223 millones de automovilistas y camioneros en Estados Unidos.
El estudio, dirigido por Sheldon Jacobson y Laura McLay detalla que los estadounidenses actualmente consumen 938 millones más de galones de gasolina al año, de lo que gastaban en 1960, debido a un mayor peso en los vehículos. De ello se obtiene un promedio de gasto de 39 millones de galones al año.
Jacobson indicó, en entrevista con este Diario, que aunque el aumento de consumo de combustible por obesidad es mínimo, en comparación con el derivado de otros factores como el crecimiento del número de conductores, "el que se da por obesidad sigue siendo significativo, pues será mayor conforme los niveles de obesidad suban".
Según la Oficina de Censos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, los habitantes de ese país aumentaron su peso en un promedio de 24 libras (11 kilos) entre 1960 y 2002. Ese último año, el 62% de los adultos estadounidenses tenían un sobrepeso del 30% sobre el nivel de obesidad promedio.
Para Víctor Carabalí, nutricionista de la Dirección Provincial de Salud del Guayas, el caso ecuatoriano no es diferente, puesto que investigaciones realizadas en el 2004 señalan que el 10% de la población mayor de 20 años es obesa y el 40% está en vías de serlo. Sin embargo, hasta el momento, no hay un plan específico para frenar esta problemática, que -a su juicio- debe ser considerada en la agenda de salud pública: "Si se camina en lugar de usar el auto y se come mejor, ahorraríamos en el combustible y revertiríamos el aumento de la obesidad", dice Carabalí.
Mientras que para el ingeniero mecánico Freddy Cevallos, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), el incremento en el consumo de combustible por concepto de la obesidad de la población genera una preocupación mínima, ya que "los vehículos vienen programados para un peso bastante mayor al que un conductor puede cargarle, logrando una modificación mínima del gasto". Para Marcos Pazmiño, máster en Ciencias de ingeniería mecánica, los problemas de sobrecargar un carro no solo se evidencian en un mayor consumo de gasolina, sino en un desgaste más profundo de llantas, un daño en la capa asfáltica, perjuicios en el motor y en sus partes y, sobre todo, influye en la contaminación atmosférica.
Este planteamiento es avalado por Sandra Peña, delegada provincial del Guayas de Protección Ambiental, para quien el incremento de las importaciones de gasolina súper y extra que hace el país (434.250 dólares en el 2004, 2'219.740 en el 2005 y 2'093.150 dólares hasta septiembre del 2006, según el Banco Central) está relacionado con el aumento del parque automotor y con el incremento de la necesidad de los usuarios por un mayor gasto. "Lo ideal es cumplir con las normas de fábrica del auto para evitar la contaminación", afirma Peña.
En promedio, las especificaciones de fábrica señalan que por cada 45 kilos extra que se cargue al vehículo, se incrementará en el 2% el consumo de combustible. Gonzalo González, asesor técnico de la concesionaria Induauto de Chevrolet en Guayaquil, considera que equivale a hablar de un galón y un cuarto más de consumo por kilómetro, para un motor de 5.400 caballos de fuerza y 8 válvulas.
Del otro lado del volante, algunos obesos no consideran las conclusiones de este estudio como una razón de peso para ponerse a dieta. Claudia Meza tiene 183 libras a sus 35 años y cuenta que nunca se ha fijado si su peso modifica o no el gasto de gasolina, pero dice: "aunque sea cierto, igual tengo que seguir manejando".
45 KILOS DE PESO EXTRA a la capacidad de fábrica de su vehículo incrementará en 2% aproximadamente el consumo de combustible, si se maneja en carretera. Al hacerlo dentro de la ciudad, esta cifra puede llegar hasta el 4% de gasto, según los mecánicos consultados.
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