Junto con los vientos de Santa Ana y los caquis maduros, el otoño en San Rafael lleva consigo un fenómeno conocido como Bioneers, reunión motivacional de tres días para ambientalistas, activistas políticos izquierdistas y jóvenes con calcomanías para autos que dicen “Renewable Energy Is Homeland Security” (La energía renovable es seguridad interior), que transforma al Centro Cívico Marín en una especie de mega iglesia para ambientalistas.
Para unos 3.200 verdaderos creyentes y unas diez mil personas más que fueron conectadas vía satélite desde convenciones simultáneas en Logan, Utah; Honolulú; y otros lugares lejanos, Bioneers es en parte reunión tribal y en parte grupo de apoyo. (El nombre juega con las palabras “biodiversidad” y “pioneros” en inglés).
Estudiantes, agricultores orgánicos, arquitectos, protectores de los delfines del Pacífico y un creciente número de emprendedores que quieren invertir en la tecnología verde, llegan para oír los conceptos más recientes sobre el calentamiento global y cómo asegurar el suministro de alimentos.
La energía alternativa, la bioremediación y la justicia ambiental se han convertido, durante los 17 años de historia de la convención, en parte del diálogo estadounidense.
Por ejemplo, Paul E. Stamets, micólogo y fundador de Fungi Perfecti, compañía que vende hongos por correo, ofreció una charla sobre “micoremediación”, o el uso de hongos para restaurar lugares convertidos en basureros tóxicos.
Stamets compartió el podio con Jay Harman, naturalista que actualmente es presidente ejecutivo de Pax Scientific, compañía arraigada en la “biomímica”, ciencia en ciernes inspirada por los procesos de la naturaleza. Harman mostró un pequeño aparato capaz de hacer circular 19 millones de litros de agua usando la misma cantidad de electricidad que una sola ampolleta.
La convención es creación de Kenny Ausubel, cofundador de Seeds of Change, compañía de semillas orgánicas, y Nina Simons, ex presidenta de la compañía. Desde 1990 han tenido su centro de operación en un viejo edificio de escuela en Lamy, Nuevo México.
“Las problemáticas que planteaban hace una década, desde alimentos locales hasta energía producida en el techo, han ingresado al ámbito masivo”, dijo Bill McKibben, escritor quien habló en la convención del año pasado. “Bioneers ha estado consistentemente a la vanguardia”.