El defensa colombiano se dio modos para contener a Luis Miguel Escalada.
No fue fácil, pero lo logró. Lo que no consiguió con técnica desde su llegada el año anterior, lo hizo por fin con empuje y ganas. Con mucho amor propio. Con corazón. Cada uno de aquellos insultos que le 'llovían' desde las tribunas del Monumental, Samuel Vanegas supo transformarlos en aplausos y aceptación a su juego.
Y es que, de a poco, el defensa colombiano se ha convertido en un baluarte de la retaguardia amarilla. Lo fue la semana pasada ante Liga de Quito y lo volvió a ser ayer, en el friccionado Clásico del Astillero, ante Emelec.
Excepto en el primer ataque azul, Vanegas consiguió lo que no pudo en los cuatro encuentros anteriores ante los eléctricos: contener al delantero argentino Luis Miguel Escalada. Pese a sus limitaciones técnicas, el colombiano se dio modos para impedir que el anotador del campeonato tenga opciones claras de gol.
Vanegas se mostró sólido en el centro de la zaga y demostró, una vez más, complementarse bien con Raúl Noriega. Estuvo rápido y seguro en el anticipo, así como a la hora de cabecear en su área. Cuando tuvo panorama salió jugando, y cuando tuvo que hacer faltas lo hizo también, lo que le costó una tarjeta amarilla en el segundo tiempo por una fuerte infracción al argentino Marcos Mondaini en las inmediaciones del área amarilla.
Y si Samuel Vanegas destacó en el bando torero, el delantero argentino Marcos Mondaini hizo lo mismo en el azul, gracias a su movilidad y arranque explosivo.
Por la banda derecha del ataque eléctrico, Mondaini fue una pesadilla para el defensa paraguayo Diego Martínez, a quien superó en innumerables oportunidades, como también lo hizo con Raúl Noriega.
No obstante, la buena labor en la marca de Vanegas a Escalada hizo que las jugadas de Mondaini no tengan eco en su compatriota, como tampoco lo tuvo en Moisés Cuero en el segundo tiempo. Su habilidad y rapidez fue tal que, además de Vanegas, los otros integrantes de la línea de fondo amarilla -Jairo Montaño, Noriega y Martínez- fueron amonestados por infracciones sobre él.
Al final, Vanegas y Mondaini se destacaron en el Clásico, pero mientras la labor del colombiano contribuyó para la victoria amarilla, la del argentino no pudo evitar la derrota azul.
MOMENTOS DEL CLÁSICO
RESPETO Y SILENCIO
El minuto de silencio en homenaje a Alberto Spencer fue respetado con fervor por la mayoría de aficionados de los dos equipos. Los pocos que se atrevieron a irrespetarlo fueron censurados por quienes se encontraban alrededor.
CRESPÓN
Todos los jugadores de Barcelona utilizaron un crespón en el brazo derecho en homenaje al desaparecido goleador ecuatoriano.
HURTADO EN ESTADIO
El defensa del Al Arabi qatarí, Iván Hurtado, estuvo en el estadio observando el partido.
SALUDÓ CON TODOS
Previo al encuentro, Bam Bam Hurtado visitó el camerino de ambos clubes del Astillero, en los que jugó en distintas temporadas antes de ser transferido al fútbol asiático.
SE CAMBIÓ DE BANCA
Tal como ocurrió cuando lo dirigía el colombiano Juan José Peláez, Barcelona volvió a utilizar la banca de suplentes más próxima al estero Salado.
ESTACIO VS. PASABOLAS
En su desesperación por obtener un balón, Silvano Estacio le pegó un 'planchazo' a un pasabolas sin que los árbitros lo sancionen.