El bailarín y coreógrafo argentino Julio Bocca, quien participó como invitado en el XX Festival Internacional de Ballet de La Habana, se despidió el pasado domingo de Cuba con el espectáculo Bocca tango, que ha paseado exitosamente por el mundo junto a su compañía Ballet Argentino.
Bocca tango no tiene una historia, un argumento, ha dicho el bailarín. Son diferentes piezas de tango, muchas de Astor Piazzola, pero también están El día que me quieras, El último café y otras canciones.
Una orquesta de seis músicos y dos cantantes lo secundan en esta escenificación, que aclara "no es tango puro, es otro tipo de tango".
Luego de sus presentaciones en La Habana (el sábado Bocca interpretó El lago de los cisnes) el artista proseguirá su gira mundial de despedida como bailarín, que terminará en el 2007 tras un periplo por Latinoamérica y escenarios de París, España e Italia, antes de regresar definitivamente a Argentina, donde se ha propuesto recorrer el país para hacer actuaciones al aire libre con un camión convertido en escenario móvil.
Luego de una exitosa carrera que comenzó apenas con 19 años, Bocca, ahora bordeando los 40, confiesa que cuando llegue el retiro "estaré viviendo", porque "quiero tener tiempo para mí, para estar con mi familia, con mis amigos, dejarle el camino a la gente joven".
"Deseo retirarme ahora que estoy en plena madurez, pues quiero que el pueblo se quede con el recuerdo de mi buen momento y no con la imagen del bailarín que va en decadencia", dijo.