El aumento de las temperaturas provocará un incremento de las precipitaciones sobre la Antártida, donde el agua salida del deshielo del resto del mundo quedará atrapada en forma de nieve, según un estudio aparecido en París.
Por causa del calentamiento de la Tierra, el nivel del mar aumentará alrededor de 1,8 mm por año debido a la dilatación de los océanos, al aporte de agua dulce desde los glaciares de las montaña, etc.
Pero en la Antártida el aumento de la temperatura provocará sobre este continente precipitaciones más importantes que la cantidad de agua vertida por los glaciares a los océanos, ya sea directamente o en forma de lluvia.
A esta conclusión han llegado investigadores del Laboratorio de Glaciología y Geofísica del Medio Ambiente (LGGE), del Laboratorio de Meteorología Dinámica (LMD/IPSL) y de la Universidad de Melbourne, según un estudio presentado por el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), con sede en la capital francesa.
Dado que el agua de las precipitaciones que caerán en la Antártida permanecerán atrapadas en este continente bajo la forma de nieve y hielo, "el aumento del nivel del mar provocado por la llegada de otras aguas se ralentizará" un 1,2 mm por año a finales de siglo, estiman los investigadores.
El casquete glaciar antártico constituye la masa de agua dulce más importante de la Tierra (70% de las reservas del planeta).