Por cuarto año este cantón de Guayas expuso una gran variedad de platos hechos a base de este crustáceo.
En quioscos decorados con plantas y paisajes costeños, las uñas y los carapachos de cangrejo se confundían entre pastas, arroces, sopas y salsas.
A pocos metros decenas de estos crustáceos se mantenían vivos, escondidos entre tubos y botellas que hacían las veces de sus madrigueras en medio de una porción de lodo y mangle. Un espacio de tres metros cuadrados, recreado para mostrar a los asistentes el hábitat de estos animales.
A pocos metros, en unas paredes colgaban fotos de la captura del cangrejo, de otros moluscos como el camarón, la concha, los ostiones y especies de peces que viven en el ecosistema manglar.
Todo el ambiente era parte de la Feria Gastronómica del Cangrejo naranjaleño, que por cuarto año consecutivo se realizó ayer en esta localidad, ubicada a 90 km de Guayaquil.
El evento busca impulsar el turismo, el trabajo comunitario y la responsabilidad en el cuidado del manglar, refiere Rodrigo Aucay, gerente de la cooperativa de ahorro Naranjal, promotora del evento.
Allí los miembros de tres asociaciones de cangrejeros, que agrupa a cerca de un millar de personas: El Salvador, Puerto Baquerizo y Seis de Julio, explicaron su actividad a los asistentes, mostraron sus proyectos e incluso comercializaron lo que ellos llamaban cangrejos seleccionados.
Hugo Barrera Crespín, de la Asociación 6 de Julio, que hace seis años tiene en concesión más de mil hectáreas de manglar, y que a más de capturar el cangrejo resiembran manglar, limpian y aplican una autoveda para no sobreexplotarlo y evitar la captura de especies pequeñas.
"Queremos convertir a Naranjal en la capital cangrejera del Ecuador", refiere con orgullo Barrera, quien dice que la entidad cuenta actualmente con 127 socios.
El dirigente señala que aunque la actividad les permite subsistir buscan el financiamiento para un proyecto de procesamiento de la carne de cangrejo y la construcción de un puerto para hacer recorridos turísticos por el manglar.
Cientos de visitantes asistieron a la Feria, donde se eligió el cangrejo más grande y el mejor plato.