Grabados, pinturas y dibujos del artista plástico ecuatoriano se exhiben desde esta noche en dos de las salas del Museo Municipal.
Ciento cincuenta obras pertenecientes al artista plástico vinceño Galo Galecio (1906-1993) integran la muestra itinerante La creación incesante que a partir de hoy se exhibe en Guayaquil con motivo de cumplirse el centenario de su nacimiento.
Esta comprende xilografías, litografías, témperas, óleos y dibujos elaborados entre 1940 y 1988, indica Carlos Yánez, curador de la exposición y director de museos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana de Quito, donde antes se presentó esta producción.
La obra más pequeña de La creación incesante mide 10 x 20 cm, y la más grande, 40 x 30 cm. En los trabajos se aprecian paisajes de la Costa, personajes y rostros anónimos y conocidos como Eloy Alfaro, testimonios históricos como el denominado 'La gloriosa', ocurrido en mayo de 1944; fiestas folclóricas como la del Chota, juegos infantiles como la pájara pinta y la cometa, y el sol por encima de distintos espacios como el mar o acaeciendo en una ciudad.
Hay trabajos en blanco y negro y otros en color. Entre los más importantes, dice Yánez, están la xilografía Entierro de la niña negra, de 1958, con la que obtuvo premios como el Badalona en la III Bienal Hispanoamericana; la xilografía Caballadas, de 1950; y la xilografía Eloy Alfaro, de 1953.
Yánez señala que esta exhibición surge de la necesidad de presentar a través de su obra la valía de uno de los maestros que no ha tenido el suficiente reconocimiento. "(Galo Galecio) fue un hombre de oficio, muy asiduo, trabajador y disciplinado. Se destacó como dibujante, pintor y grabador. Sus temas se fundamentaron en la vida popular de la Costa y Sierra", añade.
Los 150 cuadros que están en Guayaquil son de la colección privada de la familia del artista. Entre abril y agosto pasados se mostraron en Quito junto con otros 50 trabajos. Estos últimos estuvieron en Babahoyo y Vinces y luego irán a Tulcán, Ibarra, Riobamba y Ambato.
Un retrato de Galecio también se incluye en la exposición La creación incesante, que se inaugura hoy, a las 19h00, en dos de las salas del Museo Municipal (Sucre entre Pedro Carbo y Chile). Además, en el auditorio del museo se presentan 33 caricaturas de pequeño formato realizadas por Galecio, que forman parte de la reserva de ese lugar. La muestra estará abierta hasta el 30 de noviembre, de martes a sábado, de 09h00 a 17h00. La entrada es gratuita.
OPINIONES
Como grabador Galo Galecio no tiene parangón en el país y es el responsable de conferirle una alta dignidad a dicha actividad. Sus xilografías tienen un exquisito grado de refinamiento técnico y formal, como las ingeniosas soluciones en composición. Sin duda -aunque no se formó estrictamente allá- la experiencia en México y su fogueo en el Taller de Gráfica Popular le dio vuelo a su obra. No hay que perder de vista el interés que despierta como caricaturista, tal vez el género donde más se revela la agudeza de su mirada y conciencia política.
Rodolfo Kronfle
crítico de arte
La primera vez que estuve en contacto con la obra de Galecio, sus grabados me impresionaron y llamaron mucho mi atención. Vi gran fuerza expresiva en sus personajes, lo humano y lo estético hacían vibrar las imágenes, su trabajo con el buril y la madera llegaba a límites superiores como lo conseguía la pintura y la escultura. Su estancia en México resultó eficaz. Al retornar a la patria los temas sociales le proporcionaron abundante inspiración, sin parecerse en nada a los mexicanos, sobresaliendo más que ellos en el campo del grabado. En México su obra ya fue admirada y reconocida.
Enrique Tábara
artista plástico
Fue una de las figuras más importantes de la plástica guayaquileña del siglo XX. Dibujante, grabador, diseñador, ilustrador, diseñador publicista e industrial, caricaturista, pintor de mesa, atril y muro. Su pintura temprana fue costumbrista, idílica, un tanto primitiva, inspirada por los innúmeros brazos de agua de su provincia, la más húmeda del Litoral, insufló ternura en los tonos, con mucho verde-agua, rosa en varios matices, pardo y celeste claro y cerúleo. Fue un grabador de excepción; su carpeta de xilografías muestra que tenía la mejor mano para la gubia. Sus temas eran los populares de varias tierras ecuatorianas.
Juan Hadatty
crítico de arte