La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 19 de Noviembre del 2006 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    El Tema
    El especialista
    Piqueo de la semana
    Creciendo
    Interfaz
    Gente de cine
    Moda
    Destino
    Vivienda
    Gastronomía
    Libros
    Historia
    Orientación
    Salud
    Desde las encantadas
    Arte
    BBC Mundo
    Cocina de Patricia
El Tema 
Analice sus capacidades
ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia
Relacionados
Sobre los dos hemisferios

Texto: Mariví Fierro

Adora cómo  suena el alemán, pero su pronunciación es terrible y no recuerda las tres palabras que escuchó en una conversación... Existen factores que determinan nuestras reales aptitudes. ¿Conoce cuáles son las suyas?

¿Recuerda cuando estaba a punto de culminar el bachillerato y pensaba con mucha ilusión en la carrera a seguir? Para algunos, este recuerdo es gratificante porque los transporta al inicio de la vida profesional en la que actualmente se desempeñan... con satisfacción.

Esta experiencia debería ser gratificante para todas las personas. Sin embargo, no siempre es así. Algunos no se sienten realizados con respecto a la profesión que han elegido, y quisieran desempeñarse en otra actividad que verdaderamente "los llene" y no nos referimos solo al aspecto económico, sino principalmente en la parte emocional.

Mónica Maldonado es ingeniera en sistemas, graduada en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol). Ella escogió esos estudios porque en su época (hace más de 15 años) pensó que la computación era la carrera del futuro y la que le iba a "rendir" económicamente. Obtuvo su título en solo tres años y luego empezó a trabajar en una compañía relacionada con su profesión... pero sentía que algo le faltaba. Hasta que la asignaron al área administrativa en una empresa importadora de telas.  "Cuando me desempeñé en esta actividad, no imaginé que llegaría tan lejos y que me gustara tanto. Descubrí que mis capacidades estaban concentradas en algo completamente distinto a lo que había estudiado. Fui ascendiendo, y mis jefes empezaron a reconocer mi esfuerzo.... ¿La computación? Quedó en el olvido. Claro que de vez en cuando acudo a ella pero para cosas elementales como escribir un memo y cosas así", relata Mónica.

Oswaldo Ramírez, en cambio, se desempeña en una empresa gráfica y a pesar de que se siente bien en lo que realiza, tiene una frustración: no saber inglés. "Mi hija de 16 años prácticamente es bilingüe. He intentado seguirle su ritmo al hablar, pero nada. Mi cerebro no rinde para los idiomas", confiesa. Por cierto, Oswaldo se ha comprado varios cursos para escucharlos en el carro, en la casa, en sus ratos libres... ¡dormido! Pero al parecer, nada le funciona.

Saber que somos capaces de aprender algo nuevo, algo que nos gusta, definitivamente reconforta. Pero resulta frustrante cuando escogemos algún tipo de estudio en el que nuestro cerebro "no rinde", como dice Oswaldo.

Esencial, la motivación
Graciela Contreras, psicóloga clínica y educativa, ha atendido muchos pacientes que demuestran extraordinaria capacidad para llevar a cabo actividades que jamás se imaginarían haber desempeñado, y llegan a sentirse felices con el nuevo camino elegido.

¿Por qué ocurre esto? Para la especialista, la explicación radica en el tipo de inteligencia y las ganas de superación que tenga la persona en la nueva carrera o el nuevo camino emprendido.

"Tuve el caso de una chiquilla de 12 años. Ella quedó ciega y sorda por un accidente, pero, al parecer, esta circunstancia la motivó a seguir adelante, no rendirse y actualmente ofrece capacitación en una fundación a personas que están en sus mismas condiciones. Sus sentidos se desarrollaron a tal punto que podía 'sentir' la música cuando estaba con volumen alto, o cuando existía malestar en un ambiente".

Tampoco se trata de que todas las personas deban sufrir experiencias traumáticas para desarrollar sus capacidades.

La psicóloga clínica Valentina León, Directora de la Maestría de Terapia Familiar de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, cree que la clave para acertar en lo que a uno le gusta radica principalmente en la motivación que cada ser humano tenga en su interior. Sin embargo, añade, este no es el único punto que permite definir dicha selección. "Las potencialidades genéticas desarrolladas en el ambiente, más las aptitudes y la personalidad de cada persona son factores básicos para escoger el área de estudio", indica.

Así, no bastan las ganas de estudiar una determinada carrera, se requiere de destreza y habilidades específicas en el área a escoger. "Muchas veces la motivación proviene de la presión familiar, social o de otros factores que la persona no logra identificar y que pueden desorientar dicha selección", manifiesta León.

De ahí la importancia de someterse a pruebas de selección en las cuales descubrirá todas sus aptitudes e intereses. Y esto vale para cualquier edad.

"No por el hecho de ser mayores vamos a abandonar nuestros sueños. Aunque para los adultos el camino por recorrer es a veces más difícil. Lo ideal es que desde la niñez los padres vayan descubriendo y analizando para qué son buenos sus hijos", recomienda Graciela.

Bloqueos mentales
Una de las circunstancias que muchas veces impiden que una persona desarrolle al máximo todo su potencial intelectual son los bloqueos mentales. Estos se dan por múltiples factores que están guardados en el inconsciente de la persona.

Un caso así presenta María Alarcón, de 30 años, quien al igual que Oswaldo ha intentado de todo para aprender inglés, y no lo logra. Acudió a terapia por otra circunstancia personal, pero allí descubrió lo que en realidad le estaba ocurriendo. "No recordaba que cuando era muy pequeña, mi padre, que en ese entonces era maestro de inglés en una prestigiosa academia, se había obsesionado con que mi hermana de nueve años, en aquel tiempo, y yo, de cinco, debíamos aprender el idioma. Si nos equivocábamos, nos castigaba con una regla en las manos y también solía burlarse de nosotras si no lo hablábamos bien... Todo esto hizo que me bloquee, lo cual me impedía aprender. Afortunadamente lo superé y ahora sé lo que dicen en algunas canciones en inglés mis cantantes favoritos, los del grupo América".

Otro tipo de bloqueo, cita la psicóloga Graciela Contreras, se presenta cuando la persona no se halla cómoda dentro de un grupo de estudios. "Esto es muy común en gente mayor y con títulos profesionales.  Si la persona no se siente bien en determinado ambiente, difícilmente va a desarrollar todo su potencial. Este es un factor que no se debe subestimar", remarca.

Pero las psicólogas, en su amplia experiencia atendiendo este tipo de casos, tienen claro que la genética juega un factor preponderante. Ya lo han descubierto otros especialistas, quienes han demostrado que esto, sin darle muchas vueltas, es así. "Desde la perspectiva de Howard Garner (profesor de la Universidad de Harvard y descubridor de las inteligencias múltiples), la persona nace con potencialidades genéticas, que se desarrollan, amplían o limitan con el influjo del medio ambiente, de la educación recibida, de las experiencias. En conclusión, es una combinación de condiciones genéticas y aprendizaje", concluye Valentina León.


La persona nace con potencialidades genéticas,que se desarrollan, amplían o limitan con la influencia del medio ambiente, de la educación recibida, de las experiencias".
Valentina León,
psicóloga.


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados