El robo de un vehículo Grand Vitara, que ocasionó el domingo pasado violentos enfrentamientos entre un grupo de ciudadanos y policías, apareció ayer abandonado a un kilómetro del sitio en donde fue sustraído.
El automotor modelo 91, color beige, de placas ACI-834, fue sustraído a las 10:00 del sábado pasado en la avenida Paseo de los Cañaris, detrás del colegio Herlinda Toral.
Los incidentes se originaron luego de que Patricio Gutiérrez, propietario del vehículo robado, el mismo día en la noche interceptó al supuesto ladrón, que viajaba en un Grand Vitara verde, de placas HCA-152.
La familia de Gutiérrez alertó a miembros de la Policía para que se lleven detenido al supuesto ladrón, pero en el lugar se aglomeraron muchos curiosos que impidieron a los uniformados ejercer su cometido.
Más bien se produjo un enfrentamiento entre los miembros del orden y los civiles que derivó en el incendio de un patrullero y tres policías heridos.
El domingo, Marcelo Benavídez, comandante (e) de la Policía de Azuay, informó que se detuvo a Carlos Román Abril Espín como el supuesto ladrón, pero este lunes indicó que el verdadero nombre es Douglas Mauricio Larrea Herrera.
Sin embargo, el oficial dijo que la Fiscalía debe ordenar una investigación para identificar a los causantes del ataque contra los policías y el patrullero.