La venta de las ilustraciones ayuda a la autogestión de la fundación, que tiene 40 años de trabajo.
Las hojas con los dibujos, acuarelas de colores y pinceles son los materiales que utilizan doce niños y jóvenes de Fasinarm (Fundación de Asistencia Sicopedagógica para Niños, Adolescentes y Adultos con Retardo Mental) para transmitir sus emociones y deseos en cientos de tarjetas navideñas.
Cada imagen representa para ellos una experiencia vivida o una que ansían vivir.
Los corazones colgando como bombillos en pequeñas cintas, el Papá Noel sonriente con una bolsa de regalos, o el árbol de Navidad junto a la ventana son las imágenes navideñas que los niños más repiten en el aula de pintura.
Jéssica Astudillo, de 21 años, trabajaba ayer junto a otras dos compañeras corazones rojos, que para ella significan el amor y la felicidad.
"Sus dibujos son una muestra de su visión de la Navidad y lo que le gusta hacer, ellos traen las ideas y trabajamos en ellas", indicó la maestra de pintura, Isabel Itúrburu.
Mientras, Karen Arízaga, de 19 años, pintaba un árbol junto a una ventana lo cual -dijo- significa que la Navidad está cerca y que pronto llegarán los regalos. A más de pintar, ella gusta de bailar.
La alegría de estos jóvenes es completa cuando terminan sus trabajos y reciben besos de sus profesoras, padres y, sobre todo, sienten que son útiles.
Proceso
Desde hace ocho años se venden al público las tarjetas, en los meses de noviembre y diciembre.
María del Carmen Zenck, coordinadora de la unidad de comercialización de Fasinarm, recordó que los chicos pintan tarjetas durante todo el año y en el mes de junio se realiza el concurso de los Diseñadores de Corazón, donde un grupo de diseñadores participan y luego trabajan junto a los chicos de la fundación en la elaboración de las tarjetas que se comercializarán.
Zenck explicó que cuentan con 150 clientes fijos. El principal es la Junta de Beneficencia de Guayaquil.
Este año se han elaborado 80 mil tarjetas, que ya se están vendiendo.
Entre otras actividades que realizan los chicos están el canto, manualidades, danza, deporte y las clases que se imparten en esta unidad de Fasinarm, que en octubre pasado cumplió 40 años de creación.
La directora señaló que debido a que los alumnos cumplían su ciclo de estudios se implementó el Centro de Entrenamiento Vocacional (CEVE), que es donde los egresados aprenden actividades relacionadas con manualidades y otra capacitación que les permita insertarse en el campo productivo.
En el Centro Educativo, que se compone de la Unidad Educativa Inicial (de 0 a 5 años de edad) y la Unidad Básica Educativa (5 a 17 años), se educan 220 alumnos, afirmó la directora, Malena Bonilla de Crespo.
Mientras que en el CEVE (de 18 a 35 años de edad) hay 90, de los cuales 28 reciben consultas psicológicas.
En el CEVE, ubicado en Kennedy Norte, los alumnos tienen capacitación en costura, serigrafía, carpintería, imprenta, empaque (embalajes de productos) y jardinería.
EN DETALLES
Las tarjetas se venden en el Policentro, Riocentro Sur y Ceibos.
Precios. Cuestan $ 0,45 por unidad, pero por docena se hacen descuentos.
Imprenta. Ahí se elaboran además tarjetas de presentación y facturas.
Internet. En elportaldebelen.ec están a la venta los artículos de Fasinarm.