Los dos presidenciables escogieron Guayaquil y Quito para cerrar sus campañas electorales. Lo harán a diferente hora y en lugares populares de estas dos ciudades.
Noboa continúa criticando a los medios y ex presidentes
Álvaro Noboa aterrizó ayer en su hacienda La Julia, después de las 14:30. De inmediato se dirigió hacia Babahoyo, donde realizó un recorrido por las principales calles. En el centro de esa ciudad comenzó su discurso señalando que iba a referirse a lo que más le interesaba a los ecuatorianos, pero terminó recordando a otros gobiernos, criticando a los medios de comunicación y también a su opositor Rafael Correa, de PAÍS.
Recordó al ex presidente Jamil Mahuad, su contendor en las elecciones de 1998, a quien comparó con Correa por sus discursos "bonitos". Dijo que entonces había pronosticado que el mandatario de la Democracia Popular iba a quebrar al país; después dijo que en el 2002 también había dicho que con Lucio Gutiérrez habría conflictos y así fue.
"He gastado más de cinco millones de dólares, pero Correa ha gastado más que yo. Lo he gastado de las compañías que yo lidero, Correa ha usado cuñas y espacios que le han dado muchos medios para poder lavarle el cerebro a los pobres del Ecuador", dijo.
Pidió que así como eligieron a 28 diputados del Prian ahora voten por él en la segunda vuelta, "dejen de escuchar a Carlos Vera y a estos medios corruptos que están en las manos de la oligarquía y tienen que escucharme a mí. No vamos a permitir que Correa se vuelva un dictador. y los suma en 20 años de pobreza, porque a Correa -como a Fidel Castro y Hugo Chávez- no lo van a sacar en cuatro años, él va a quedarse 15 o 20 años chupándole la sangre a los más pobres del Ecuador.
"Quiero generar empleo no solo con pequeños negocios, sino con grandes industrias que no han venido a Ecuador por culpa de la oligarquía política, económica y los medios de comunicación", agregó.
Al final se arrodilló en la tarima y nombró a Dios. Después se despidió entre aplausos. Pero antes de volver a La Julia para abordar la avioneta que lo llevaría a Guayaquil, cuando ya estaba en un vehículo, bajó el vidrio y le dejó un fajo de billetes a un joven sin manos que lo había esperado en el lugar.