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La hora del café Si no le agrada el sabor de la crema sintética en polvo que suele usarse para el café, tenga en su oficina un pequeño envase de leche instantánea en polvo. Mezcle una pequeña cantidad de ella con agua fría y le durará fresca todo el día para usarla cada vez que quiera una taza de café.
Azulejos relucientes Para que se conserven limpios y brillantes por mayor tiempo, lávelos perfectamente con jabón y agua en la que haya puesto previamente una pequeña cantidad de vinagre y finalmente encérelos con un producto de buena calidad, de esos que dejan excelente brillo sin necesidad de frotarlos. Esto es con el objetivo de evitar que los manche el agua. De este modo solo tendrá que limpiarlos para que sequen después del baño, ya que esta pequeña precaución después de haberlos encerado hará que duren largo tiempo con un hermoso brillo.
Pays diferentes En vez de la capa de merengue que acostumbra usar para algunas de sus tartas, sorprenda gratamente a la familia con algo distinto. Parta por la mitad algunos malvaviscos grandes y acomódelos encima del relleno. Ponga ahora los platos bajo el asador hasta que los malvaviscos se esponjen y doren ligeramente. Esta operación se hace cuando las tartas están ya cocidas.
Pegue botones y broches rápidamente Haga más rápida esta tarea pasando dos hebras de hilo por el ojo de la aguja. Luego junte las puntas y haga un nudo, tendrá 4 hebras de hilo y esto hará mucho más cómoda su labor, pues pegará tanto botones como broches con menos puntadas. |