El Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), describió su director, Julio César Delgado, muestra un balance anual distinto y positivo porque alcanzará a cancelar todas las deudas atrasadas que arrastra hace varios años y porque ha entregado ofertas tecnológicas de suma importancia por estar dirigidas a productos vitales (cacao, arroz, chocho, papa, palma).
Esto no es señal que el Instituto, indicó Delgado, haya soltado la camisa de fuerza de algunas leyes orgánicas que atrofian su funcionamiento ni que este año pudiera aprovechar un centavo del
$ 1'300.000 que le depositaron por unos días para proyectos de investigación. "Por una movida extraña tuvimos que devolver la plata al Ministerio de Economía y este la destinó al pago de la deuda externa", recalcó. Teme que lo mismo pueda acontecer con los $ 35 millones asignados para organismos de investigación (Feirep) porque no hay pista del traspaso de esos fondos.
Delgado no habla de reingeniería del Instituto sino de algunos cambios en lo que debe hacer para lograr más competitividad el sector que a su parecer, no es prioridad para el Estado. " Aquí en los supermercados encontramos aceites importados que provienen de países donde se producen granos oleaginosos transgénicos, y se nos prohíbe trabajar en ese campo.
En la práctica la palabra autonomía, es un término romántico para nosotros".