Triplican el rendimiento del tipo nacional, clones promisorios con agua, bioles y manejo técnico.
Pedalea el Gringo Loco veinte minutos para trasladarse de la ciudad de Milagro a su finca de 18 hectáreas que heredó y donde ya no duerme con su familia durante el invierno porque hace más de doce años la delincuencia de pronto pasa revista de casa en casa en el recinto rural Piñoelal.
La mayor ambición de Vitaliano Sarabia, la educación de sus tres hijos mayores (dos agrónomos y una médica), también lo conminó a tumbar la morada de su niñez y de eso solo quedan las huellas de tres pilares en la huerta de cacao que hace tres años en parte renovó con clones mejorados y donde rehabilita los árboles viejos con riego, podas y utilización de abono orgánico que saca de un biodigestor.
"Al año y dos meses empiezan a botar mazorca, son materiales del Iniap tipo nacional, de rico sabor y aroma floral, tolerantes a enfermedades y de las ocho hectáreas que estableció mi padre, poco a poco reemplazo el cacaotal viejo con los tres materiales que multiplico en mi jardín clonal", indicó Sarabia.
Del tiempo del saquillo -refiere él cuando niño, descalzo recogía de 3 a 7 qq/ha de grano seco- proyecta ahora en menos de dos años recolectar, con ayuda de dos trabajadores, no menos de 30 qq/ha, expresa Sanabria, quien ayuda su economía con un cantero de caña y la venta de pilos de leña, muy común en la zona.
Intercala el cacao con amarillo y roble (maderables), papaya y plátano como sombra.
Una de las disciplinas de éxito que aprendió de su progenitor es mantener limpio de malezas el huerto con machete, y afirma que por falta de difusión, incentivos e interés del beneficiario de la reforma agraria que no era cacaotero, la actividad sigue atrasada aunque exista suficiente investigación y una demanda bien pagada e insatisfecha de famosas chocolateras.
Como presidente de la Unión Nacional de Organizaciones Campesinas Cacaoteras del Ecuador (Unocase) reconoce el mejoramiento del sector a la Unión Europea, firma Kaoka y el proyecto norteamericano ACCI Di Vocca y convoca a los exportadores, comerciantes, afiliados y Gobierno a concertar esfuerzos para consolidar el mercado.
Tabla de calificación
El exportador Gonzalo Romero señaló que mediante norma INEN se logró el despacho del cacao en grano más seco, bajó de 7,5% a 7% la humedad, lo que evita daños físicos y de hongos al producto.
Además notificó que está por implantarse una tabla de calificación interna donde el comprador nacional diferenciará el pago del cacao en grano con otros rangos como son la pureza (tipo de cacao), porcentaje de moho, entre otros.
Señaló que los precios están buenos, pero hay el peligro que a medida que suban la exigencia del comprador por calidad los desvíe a otros proveedores más eficientes.