Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 26 de noviembre del 2006 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Vladdomanía
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
El Alquimista
Agropecuario
Domingo
Educativas
Cuéntamelo todo
Un día como hoy
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times

Su objetivo es ayudar a África sin ayuda extranjera

ampliar imagen ampliar imagen

Las teorías de un economista de EE.UU. que dice que las iniciativas comerciales pueden ayudar mejor a África, fueron vistas en la primera conferencia Africa Think Tank.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia

Noviembre 26, 2006

Por JASON DePARLE | BUKURA, Kenia

El inusual empleo del economista Lawrence W. Reed, de Michigan, quien entrena a grupos de políticas conservadoras, le ha ganado acólitos por todo el mundo. Pero ninguno lo complace más que James Shikwati, cuyo poco probable ascenso ofrece un caso de estudio de cómo la derecha prepara aliados extranjeros.

Shikwati era un joven maestro en la parte occidental de Kenia cuando se topó con un artículo sobre el genio del capitalismo, escrito por Reed. En Bukura, la aislada aldea donde se crió Shikwati, la vida giraba alrededor de chozas de barro y maíz, no de chimeneas. Aún así, Shikwati envió apresuradamente una nota a Midland, Michigan, donde Reed dirige un grupo de pensadores que investiga y promueve la economía conservadora. "¿Ofrece asistencia a individuos a quienes les gustaría saber más sobre el libre mercado y la libertad individual?", escribió Shikwati.

Reed envió libros, reportes, revistas, folletos -incluso sumas ocasionales de dinero- y Shikwati acogía apasionadamente la teoría capitalista. Entonces, éste abrió su propio centro de investigación de un solo hombre.

En un continente donde, con frecuencia, han dominado los socialistas, Shikwati es ahora un fenómeno conservador: ha publicado veintenas de artículos que aclaman a los negocios como la salvación de África: ha ofrecido seminarios sobre libre mercado en cinco continentes; y, en un desafío al espíritu imperante en la era de Bono, ha emitido ataques mordaces contra la asistencia extranjera, que él culpa por la pobreza en África. Cuando países occidentales prometieron duplicar la ayuda a África el año pasado, una entrevista con un furioso Shikwati llenó dos páginas de Der Spiegel, la revista alemana. "Por amor de Dios, ¡por favor detengan la ayuda!", le dijo a la revista.

La inusitada colaboración entre un mentor del Medio Oeste de Estados Unidos y su protegido africano puede ser vista bajo luces contrastantes, como un hábil esfuerzo para exportar el dominio occidental o una unión idealista de mentes en la causa de la libertad.

Mientras que Reed alaba a su protegido como un "defensor apasionado de la libertad en un lugar improbable", Jeffrey D. Sachs, profesor de la Universidad de Columbia, llama a las críticas de Shikwati hacia la asistencia extranjera "escandalosamente desatinadas" y "asombrosamente equivocadas".

"Esto, resulta, es una cuestión de vida o muerte para millones de personas, así que hacerlo mal tiene enormes consecuencias", dijo Sachs.

El grupo de Shikwati, Red Económica Interregional, o IREN, es parte de un esfuerzo mundial de grupos de políticas que los conservadores occidentales han ayudado a construir durante el último cuarto de siglo. Al operar en hasta 70 países, estos institutos promueven una amplia variedad de recetas de libre mercado, entre ellas menores impuestos, menor regulación y comercio más libre.

Shikwati, de 36 años, es una de las nuevas estrellas más brillantes en este circuito. Aún así, su mayor influencia se ejerce en el extranjero, en foros como el de Der Spiegel, donde le brinda a los conservadores occidentales la credibilidad agregada que acompaña el tener un aliado africano elocuente.

Dijo Shikwati: "Recibo cartas que dicen: 'Vi a los niños con moscas en los ojos. ¿Cómo puede ser tan cruel?'". Él responde: "Tenemos que dejar de buscar que otra gente nos salve. Necesitamos salvarnos a nosotros mismos".

Shikwati espera hacer precisamente eso, en Bukura, con un plan para combatir la malaria, enfermedad que causa la muerte de 800 mil niños africanos al año.

No sólo dirige un instituto de pensadores, dijo, sino también un "instituto de hacedores", ya que los africanos creerán sus teorías sólo después de ver resultados. Una teoría es que los negocios, no la ayuda, pueden combatir mejor la pobreza y la enfermedad.

Para demostrarlo, intenta comercializar el esfuerzo antimalaria al contratar a jóvenes de Bukura para fumigar los hogares con pesticidas. A un costo aproximado de 75 centavos de dólar, los aldeanos pueden recibir un tratamiento introductorio, con fumigaciones posteriores a un costo de 4,25 dólares cada seis meses.

Esa cifra es el doble del salario diario promedio de un jornalero keniano, pero menos que los 17 dólares que se necesitan para tratar un caso de malaria.

Todo comienza lograr que los aldeanos paguen, lo que, sostiene Shikwati, "cambiará las actitudes de la gente". Sin electricidad, agua potable o caminos pavimentados, Bukura parecía un sitio improbable de transformación social cuando Shikwati lo visitó hace unos meses. La primera parada fue el hogar de Theresa Bakhoya, que ha criado siete hijos entre brotes frecuentes de la enfermedad. "Desde que fumigaron mi casa no he tenido más ataques de malaria", dijo.

Pero ninguno de los aldeanos pagó. Para reclutar clientes, explicó un fumigador de la localidad, ofrecía gratis el primer tratamiento. "No estoy decepcionado", dijo Shikwati. Cuando los aldeanos vean los beneficios, "les prometo que habrá fumigación de forma comercializada".

Shikwati defendió a McDonald's contra los críticos de la globalización y a las compañías farmacéuticas contra las acusaciones de precios excesivos. Hizo un llamado para legalizar el comercio de marfil, que él sostiene que protegería a las manadas de elefantes. Sobre todo, hizo un llamado a favor de ponerle fin a la ayuda extranjera, al decir que dañaba los mercados locales, corrompía gobiernos y promovía la dependencia.

Los críticos ven un ardid, en el que los conservadores occidentales crearon un experto falso, a quien luego citan para justificar sus opiniones.

"Llevan años buscando un 'economista' de un país en desarrollo que cante esta canción", dijo Neil Gallagher, portavoz para el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, en Roma, que alimenta a aproximadamente tres millones de kenianos al año. "Justifica su crueldad".


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados 2005 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados