Hace dos años, uno de los bancos paraestatales más grandes de China contrató a un asesor de riesgos de alto rango que había trabajado anteriormente para bancos importantes en Estados Unidos. Su misión era asesorar al banco sobre cómo poner en orden su contabilidad, al ayudar a evaluar préstamos que marchaban mal.
La trayectoria del banquero en el Banco de Construcción de China fue conflictiva y breve. Terminó con su despido en julio, después de decirles en repetidas ocasiones a ejecutivos de alto nivel que hasta 3.000 millones de dólares en préstamos incobrables quizás hubieran sido ocultados intencionalmente a los auditores, tan sólo meses antes de la primera venta de acciones del banco a inversionistas públicos.
Los funcionarios en el banco niegan enfáticamente las afirmaciones, al decir que fueron investigadas y desestimadas.
Sin embargo, la disputa entre el Banco de Construcción de China y el banquero -quien habló bajo condición de no ser identificado por temor a represalias- ofrece un inusitado vistazo al interior de un sistema bancario que, según los analistas, aún tiene problemas generalizados que con el tiempo podrían amenazar el desmesurado crecimiento económico del país.
Los analistas señalan que los grandes bancos de China han otorgado demasiados préstamos por motivos políticos o sociales, en lugar de por razones comercialmente sólidas, que tal vez nunca serán liquidados. Aunque el gobierno ha buscado mitigar el problema al gastar 400 mil millones de dólares, desde 1998, para cubrir préstamos incobrables para proyectos inmobiliarios o a paraestatales, persisten los temores de que los bancos aún cargan con muchos más préstamos problemáticos de los que reconocen.
La cantidad de préstamos incobrables que los bancos chinos reportan oficialmente en sus libros de contabilidad se encuentra dentro de un rango que sería aceptable para los bancos occidentales. En el Banco de Construcción de China, los funcionarios señalaron que auditores externos habían aprobado la contabilidad.
Pero los analistas dicen que la cifra de préstamos incobrables podría ser de más del doble de los reportes oficiales. La agencia de clasificación crediticia Fitch Ratings dijo que su propia estimación de préstamos problemáticos se acerca más a los 480 mil millones de dólares. Charlene Chu, analista en Fitch, dijo: "La mejoría en la proporción de préstamos improductivos ha sido tan dramática que algunos analistas cuestionan si se puede mejorar con tanta rapidez".
Y, al mismo tiempo, algunas de las instituciones financieras más grandes del mundo están comprando participaciones en bancos chinos. En el año pasado, Bank of America, Goldman Sachs, el Royal Bank de Escocia, UBS, Merrill Lynch, HSBC y American Express han comprado participaciones minoritarias en bancos chinos antes de ofertas públicas iniciales planeadas.
La oferta pública del Banco de Construcción de China en Hong Kong, en otoño de 2005, recaudó 9.200 millones de dólares. Y a fines de octubre, el Banco Industrial y Comercial de China, el más grande del país con más de 800 mil millones de dólares en activos, vendió una participación del 16 por ciento, que le ganó unos 22.000 millones de dólares.
Funcionarios del Banco de Construcción de China dicen que la cartera de préstamos de la compañía está en buen estado, que auditores de primer nivel examinan ahora con regularidad los libros de préstamos y que se han implementado nuevos procedimientos de administración de riesgos. Todo esto ayuda a explicar, dicen, por qué el precio de las acciones de la compañía se han disparado desde que ésta empezó a cotizar en la bolsa.