Los ministros de Turismo de Sudamérica aprobaron una campaña conjunta contra la explotación sexual de niños y adolescentes, durante la segunda reunión sobre el tema que concluyó este viernes en Porto Alegre (sur de Brasil).
"Se trata de la primera campaña unificada de sensibilización de prevención", dijo a la AFP el coordinador brasileño del programa "Turismo sostenible e Infancia" del ministerio brasileño, Sidney Alves Costa.
En la reunión se presentó un video producido con la participación de niños de los doce países sudamericanos, en español, portugués, inglés y holandés (por ser estas dos últimas las lenguas habladas en Guyana y Surinam, respectivamente).
Alves explicó que la campaña fue objeto de una larga elaboración; el video será exhibido en las emisoras públicas de televisión, quedando a cargo de cada país los entendimientos para su difusión en emisoras privadas.
A la reunión de Porto Alegre asistieron también los ministros de Turismo de Nicaragua y Costa Rica.
Paralelamente a esa reunión, los representantes de Argentina, Chile, Cuba, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela participaron en un curso para elaborar políticas públicas de prevención.
"Los ciudadanos necesitan estar conscientes de que esa práctica produce daños a las víctimas, es un delito y amenaza el prestigio de un país como destino turístico sostenible y responsable", dijo Milena Grillo, de la Fundación Paniamor, de Costa Rica.
Cárcel para explotadores
En enero pasado, Brasil inició una campaña contra la explotación sexual de menores en las ciudades más visitadas por turistas, con la exposición de enormes carteles que advierten a los visitantes que el turismo sexual se castiga con cárcel.
Pero, según Alves Costa, el mayor problema de Brasil reside en la práctica de delitos por parte de turistas nacionales.
"Durante mucho tiempo se trabajó con el estereotipo de que el problema venía del exterior, pero en realidad, la mayor parte del problema proviene de turistas nacionales", afirmó.
El gobierno brasileño realizó seminarios de concienciación de 47.000 empleados de hoteles, restaurantes, bares, agentes de viajes y de compañías aéreas.
"Fue una iniciativa piloto, muy exitosa", dijo Alves.
El éxito de las campañas de sensibilización en Brasil puede ser evaluado por el aumento de denuncias de explotación sexual de menores al número 100, especialmente habilitado con ese fin.
En efecto, entre 2004 y 2006 se duplicó el número de denuncias.