Podemos disfrutar desde hoy en cartelera de la última película del prolífico argentino Alejandro Agresti, La casa del lago, un melodrama romántico con el que debuta en Hollywood este cineasta (autor de Una noche con Sabrina Love, Valentín, Todo el bien del mundo), un habitual del circuito internacional de festivales.
El filme que marca la reunión de Sandra Bullock y Keanu Reeves, tras la trepidante Máxima velocidad, en 1993, cuenta la historia de amor entre dos personas que viven, en diferentes tiempos, en una bellísima casa hecha de metal, construida a orillas de un lago.
La casa pasa de las manos de una doctora (Bullock) que desea cambiar de aires e irse a vivir a Chicago, más cerca de su trabajo, a las de un arquitecto (Reeves), hijo inquieto del diseñador del lugar (Christopher Plummer). El medio de comunicación entre ambos es el buzón postal, por el cual se envían cartas. Los separan dos años de distancia y la duda de no saber si lo que sienten es real o una fantasía.
Y como ocurre en este tipo de tramas, aquí se trata de ver cómo se las apañarán los dos amantes para terminar coincidiendo en un momento y lugar precisos. Indudablemente el punto de partida es cuando menos interesante y el hábil Agresti se las apaña para quedar bien pese a la generosa inclusión de clichés del género.
La casa del lago, remake de la cinta coreana Siworae (2000) y conocida en todo el mundo como Il Mare, es una entrega sobria en todos los aspectos. Perceptivo y sensible como para comprender que lo mágico y atractivo de una historia de amor no necesita explicaciones racionales, Agresti no se molesta en brindar ningún tipo de justificación: los protagonistas logran comunicarse a pesar de estar en tiempos diferentes, y punto.
Agresti también sabe poner la cámara en el lugar adecuado y explotar la química entre Reeves y Bullock, dos actores sutiles que cuentan con el don necesario para generar una empatía con el espectador sin abandonar su estatus de estrellas. La historia transcurre sin sobresaltos, generando solo el suspenso necesario.
Aunque también patina en diversas ocasiones, evidenciando las lagunas del guión y sus trampas. La premisa en sí está demasiado alargada, y durante toda la película no se suceden más que situaciones repetitivas sin que la historia avance hacia algún sitio, careciendo de un crescendo adecuado. En La casa del lago Agresti resulta domesticado, con una puesta en escena delicada, llena de matices y poco habitual en un filme tan comercial como este.
LA CASA DEL LAGO
Dirección: Alejandro Agresti.
País: Estados Unidos, 2006.
Elenco: Keanu Reeves, Sandra Bullock, Christopher Plummer, Ebon Moss-Bachrach.
Duración: 105 minutos.
Género: Drama.
Cines: Cinemark y Supercines.