Las tradicionales canastas navideñas que entregan las empresas a sus trabajadores empiezan a ser desplazadas por otro tipo de regalos.
En la casa de Clemencia abunda -en diciembre- el arroz, azúcar, aceite, caramelos, panes de pascua y hasta los pavos. Su esposo y cuatro hijos reciben canastas navideñas en las empresas que trabajan. El año pasado hubo tres pavos, uno se lo comieron en Navidad, otro en Año Nuevo y con el tercero celebraron su cumpleaños, en abril.
Las canastas suelen ser las más comunes. Sin embargo, de a poco van cediendo espacio a otros regalos empresariales, como las llamadas despensas (cajas de cartón) y los bonos de compra. De 20 compañías consultadas en Guayaquil, 10 entregan canastas a sus trabajadores, 8 optan por los bonos y 2 combinan los obsequios.
Una empresa con alrededor de 150 colaboradores invierte cerca de $ 8 mil en canastas (unos $ 53 por cada uno), y si dan bonos, estos oscilan entre $ 20 y $ 100.
Por canastas se entienden los productos básicos para la cena, pero hay empresas que los entregan en baldes, lavacaras o en fundas.
Algunos trabajadores, y en especial los solteros, prefieren los bonos para decidir qué comprar; además porque les sirven para dárselos a otras personas como regalos, según opiniones recogidas en las empresas.
Esos comentarios se toman en cuenta cada vez más. En Supermaxi, por ejemplo, los bonos son los que más salida tienen, cuenta su gerente de mercadeo, Javier Vásquez.
"La venta de bonos ha crecido significativamente" y es del agrado de los empresarios y de sus colaboradores porque se puede usar en más de cien locales para comprar juguetes, ropa, alimentos, electrodomésticos y demás, agrega.
Las despensas navideñas también están desplazando a las canastas, al menos en esa cadena de supermercados. El número de despensas supera a los canastos en el 30%, en cantidad de unidades vendidas; aunque en dinero los canastos, por su valor, superan a las despensas.
En Almacenes Tía la demanda de las canastas y órdenes de compra es similar, comenta el director comercial, Leonardo Salgado.
Esta cadena apunta a las compañías y a los migrantes que quieran dar estos regalos a sus familiares, por ello tiene convenios con instituciones financieras en Estados Unidos y España para cancelar los pedidos que se realizan en su portal www.tia.com.ec y se entregan en cualquiera de los 80 locales que funcionan en el país.
Hay empresas que quieren mantener la tradición de armar las canastas para sus colaboradores.
El presidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas, Renato Carló, considera que es más significativo que los empresarios se tomen un tiempo para preparar estos regalos a dar bonos que pueden usar en otros fines, como en el abuso del alcohol.
OFERTA
BONOS
Supermercados La Favorita comercializa bonos de Supermaxi y Juguetón de cualquier valor. Mi Comisariato también tiene su tarjeta navideña. Almacenes Tía ofrece órdenes de compra desde $ 50 a $ 300.
CANASTAS
La variedad es mucho más amplia. Los precios van desde los $ 4,50 (en Santa Isabel) hasta los $ 69,99 (en Tía, incluye el pavo). Son canastos con productos de primera necesidad. Los mercados municipales de Guayaquil las ofrecen desde $ 7 hasta $ 31. En Supermaxi las canastas tienen productos importados, conservas y licores; cuestan entre $ 8,49 y $ 162,99.
DESPENSAS
Decenas de productos básicos en la alimentación conforman las despensas, que son cajas de cartón. Las de Supermaxi contienen productos similares a los de las tradicionales canastas y no superan los $ 17; en cambio en Tía cuestan $ 49,99 porque son más completas e incluyen productos de higiene.