Si la decisión final es adversa, el país confía en promesa de próximos congresistas estadounidenses.
Legisladores republicanos y demócratas enfrentaron ayer, abiertamente, sus posiciones sobre la posible renovación de las preferencias arancelarias para los andinos en el Congreso estadounidense.
Hasta pasadas las 17:00, no hallaban un consenso ante el pedido de extensión de la Ley que regula dichos beneficios (conocida como Atpdea, por sus siglas en inglés), presentado por la administración de George W. Bush.
La noche del martes, el republicano Bill Thomas, presidente del Comité de Medios y Arbitrios, presentó un proyecto de ley que beneficiaría solo a Colombia y Perú, dejando de lado a Ecuador y Bolivia. Según el documento, los dos primeros países recibirían una extensión del Atpdea por seis meses, prorrogables por seis más, hasta que concluya la aprobación legislativa de sus Tratados de Libre Comercio (TLC) con EE.UU.
Mientras la renovación de las preferencias para Ecuador y Bolivia quedaría condicionada a la negociación de un TLC, en el plazo de un año. Negociado el Tratado, EE.UU. devolvería a estos dos países los aranceles pagados desde enero del 2007.
Sin embargo, la tarde de ayer, Chuck Grassley (republicano) y Max Baucus (demócrata) presentaron una propuesta bipartidista del Comité de Finanzas, en la que se plantea una extensión directa del Atpdea por un año para los cuatro países.
Así, las dos iniciativas entraron en negociación desde ayer en la noche, con la expectativa de que senadores y representantes del Congreso logren conciliar un texto que deberá ser debatido por la legislatura hasta este viernes, último día de trabajo del año.
Pese a la incertidumbre sobre el resultado de las conversaciones, las autoridades ecuatorianas recuperaron su ánimo.
El embajador de Ecuador en Washington, Luis Gallegos, prefirió no adelantarse a lo que pudieran definir senadores y representantes; pero, se mostró confiado en que la renovación del Atpdea sea considerada por el nuevo Congreso, en el caso de que el actual no apruebe el tema de forma favorable para el país.
Los ministros de Comercio Exterior, Tomás Peribonio, y de Trabajo, José Serrano, decidieron regresar la noche de ayer al país, después de gestionar desde el lunes pasado la renovación de las preferencias.
Peribonio aseguró que mantiene la esperanza de que el proyecto del Comité de Finanzas sea aprobado.
Antes de tomar su vuelo de retorno, reveló a este Diario que si el tema no se aprueba, existe un compromiso del demócrata Charles Rangel, quien será el nuevo presidente del Comité de Medios y Arbitrios, para beneficiar con las preferencias a los andinos.
El proyecto bipartidista (de Grassley y Baucus) también cambió el panorama para los empresarios que se benefician del Atpdea, para quienes la propuesta de Thomas significó un duro revés.
Roberto Aspiazu, del Comité Empresarial Ecuatoriano, y Sebastián Borja, de los Industriales de Pichincha, coincidieron en calificar como "un escenario adverso" a la eventualidad de que se aprobara el proyecto del Comité de Medios y Arbitrios.
El Atpdea renovó, en el 2002, las preferencias que a través de un acuerdo anterior (Atpda) había concedido EE.UU. a varios productos andinos para ingresar a su mercado.
400.000 EMPLEOS
Han generado los sectores productivos ecuatorianos que se benefician, actualmente, de las preferencias arancelarias en el mercado estadounidense, según la Comunidad Andina.