El herbicida denominado glifosato, que se emplea para las fumigaciones del Plan Colombia, sí es peligroso para el medio ambiente, pues causa daños a los seres humanos, plantas y animales, dice un informe de la Red de Plaguicidas que trabaja en Fundación Natura.
"Los daños son de amplio espectro porque se pretende fumigar con aviones en la Amazonía, siendo las más afectadas las poblaciones y las especies de la selva, no solo de Colombia sino del Ecuador por la contaminación en el aire como en los ríos", han sostenido los biólogos especializados de esa organización.
Además, desde el 2000 el boletín Enlace, medio de difusión de la Red de Acción de Plaguicidas de Latinoamérica, ha afirmado que el glifosato es tóxico y que causa problemas en la piel, la nariz, los ojos, náusea, vómito, daños en el hígado, entre otros males. Los efectos dependen de la cantidad que se emplee.
En el 2003, un estudio del médico Adolfo Maldonado, de Acción Ecológica, una organización no gubernamental ecuatoriana, halló daños genéticos en personas de la población de Sucumbíos, que podrían derivar en cáncer, malformaciones congénitas y abortos.