Los agricultores solo esperan apoyo del Gobierno para demostrar que su producción puede ser más eficiente.
La necesidad de bajar costos de producción ha hecho que algunos agricultores del plan América, en Daule, busquen alternativas y empiecen a cultivar arroz orgánico con productos elaborados por ellos, que a la vez mejoran sus rendimientos.
En 20 hectáreas y con la herencia que dejó el anterior Programa de Modernización de los Servicios Agropecuarios (Promsa), quince agricultores se dedicaron a la tarea de elaborar los bioles, bocachis y demás productos extraídos de las plantas y desechos de las parcelas para producir arroz orgánico en lo que ellos denominan la escuela de la vida.
Perfecto Villamar, productor de la zona, manifestó que fue un inicio difícil ya que "hablar de orgánicos es como hablar de brujería. Hay unos que creen y otros que no, pero el resultado para nosotros ha sido excelente".
Incluso, añadió, "vinieron estudiantes de universidades a que les enseñemos, ahora solo necesitamos que el actual Gobierno nos ayude para que podamos extender nuestras hectáreas y la planta para elaborar los productos y exportar el arroz".
"Antes se utilizaban ocho sacos de urea por hectárea de arroz", explicó Villamar, "ahora no la usamos, su reemplazo es la azolla, un helecho que proporciona el nitrógeno; para controlar plagas usamos ají, ajo y demás plantas".
El arrocero dijo que actualmente "nuestro trabajo no se ve porque la producción es pequeña, entonces no podemos venderla como tal, por lo que necesitamos ampliarnos".
Leonardo Mejía, quien prepara los productos, explicó cómo elabora el compost: "La base es con tamo de arroz que no sea fresco, se coloca una capa de tamo, una de tierra de huerta, una de ceniza de carbón de madera, una de estiércol de vaca y de todo material orgánico de la región, se humedece con microorganismos eficientes y se deja un mes, luego se le da vuelta y se deja dos meses más, y está listo para aplicar, con esto se reemplaza el abono completo, que en el mercado puede estar a $ 20 el galón y nosotros vendemos el saquillo de $ 0,50 a $ 1".
Según Mejía, con este procedimiento, aparte de recuperar los suelos, han conseguido mejorar los rendimientos, antes sacaban de 40 a 50 sacas de arroz de 205 libras en cáscara y ahora obtienen 60 con mejor calidad, poco grano partido y buena calidad para la pilada. Actualmente tienen un costo de producción de $ 600 por hectárea, antes gastaban entre $ 700 y $ 750.
Ellos ahora solo pretenden mostrar que el pequeño productor puede ser muy eficiente con capacitación.