Una de las bebidas más populares de Sudamérica, sobre todo en Argentina y Uruguay, es el té de mate. La periodista argentina Paola Bruno, de 31 años, no ha dejado de consumirlo desde que era una niña. Según comenta por vía internet, en su país tiene un gran componente social, porque se lo puede consumir en algunos locales como cualquier otra bebida.
En su caso, una de sus abuelas fue quien le enseñó esta costumbre que aprendió después de quemarse la lengua algunas veces. En la actualidad el té de mate es para Paola su desayuno y merienda, y lo disfruta mucho, porque le coloca cáscara de naranja, y más si lo comparte con su familia y amigos.
“Generalmente se toma caliente, pero en algunas provincias argentinas lo beben frío. El efecto que me produce en el cuerpo no es diferente al que puede causar el consumo de otra clase de té o el café”, agrega.
Incluso para la argentina Sandra Miguez, quien cuando llega a su trabajo, una emisora radial, le hace señas a una de sus colegas para convidar té de mate a un entrevistado, “porque de no hacerlo se vuelve un desaire”, afirma.
Sus beneficios
Según la doctora Olimpia Novoa Rodríguez, máster en nutrición humana, el instituto Pasteur de Francia investigó que el té de mate contiene fibra, vitaminas A, E, C, B-1, B-2, riboflavina, ácido nicotínico, ácido pantoténico y biotín. Además minerales como magnesio, calcio, hierro, sodio, potasio, manganeso, silicón, entre otros.
Asimismo fosfato, sulfuro, ácido hidroclórico, clorofila, colina e inositol y mateína. Esta última estimula el sistema nervioso central y está compuesta de teobromina y teofilina, que ayuda a mantenerse alerta y lúcido. Por otra parte, inhibe la hormona antidiurética produciendo diuresis (orina) e incluso ayuda al estreñimiento.
Sin embargo, añade Novoa, el consumo de té de mate está contraindicado en casos de ansiedad, insomnio, taquicardia, hipertensión, por las bases xantínicas (teobromina y teofilina), y en quienes sufren de gastritis y úlceras gastroduodenales, por los taninos (ácido que actúa como astringente).
Tampoco se recomienda a mujeres embarazadas o que estén dando de lactar, ni a pacientes con problemas en el hígado como insuficiencia, hepatitis, cirrosis y cáncer de hígado, por los alcaloides pirrolizidínicos (sustancias tóxicas).
Nuevo método de imagen
En una nota reciente de la agencia CyTA-Instituto Leloir, científicos argentinos descubrieron que la infusión de mate sirve para observar la vesícula y los conductos biliares y pancreáticos por dentro sin tener que recurrir a una endoscopia (examen mediante un aparato que permite ver la superficie interna de los órganos por imágenes), lo que permite detectar cálculos o tumores a través de una resonancia magnética.
Este nuevo método de diagnóstico fue premiado en el último Congreso Argentino de Radiología y se está empleando en varios puntos del país por su alta precisión, comodidad y bajo costo.
Los médicos concluyeron que la infusión de mate, administrada por vía oral, actúa como un excelente medio de contraste en el aparato digestivo, porque tiene cierta cantidad de miligramos de manganeso por kilo.
“Como es una cantidad proporcionalmente alta, es suficiente para que ante la resonancia magnética haga un cambio de la señal y lo que es blanco pase a ser negro”, dice el doctor Mario Bruno, jefe del Área de Resonancia Magnética Digestiva de la Fundación Científica del Sur y uno de los autores del trabajo argentino. No obstante, refiere, la endoscopia sigue siendo importante como método terapéutico para detectar y tratar enfermedades en el páncreas o vías biliares, entre otras. (S.M.)