Peter O'Toole sufre una resaca. Y lo está disfrutando.
Sí, aún está en la jugada, en la pantalla y fuera de ella. Es por ello que inicialmente descartó la idea de aceptar un Oscar honorario hace cuatro años y la razón por la que recibió su octava nominación como mejor actor esta semana por su actuación en Venus.
"Pero en esta mañana (del miércoles pasado) está tomando un tazón de sopa. Desafortunadamente, algunos muy traviesos e inconscientes amigos míos en Nueva York insistieron en que yo bebiera un poco más de la cuenta anoche (martes)", explica.
Aunque no es como en los viejos tiempos, cuando bebería hasta emborracharse con sus célebres amigos parranderos Richard Burton, Richard Harris y Peter Finch. Bebió una modesta cantidad de vino tinto y whisky la noche anterior.
"Cuando era más joven prefería voluminosas cantidades de whisky puro. Ahora, me temo, tomo un litro de agua con unas gotitas de whisky", dice riendo a carcajadas.
En aquellos días, los cinéfilos también estaban intoxicados con su actuación en el papel principal de la película épica de 1962 Lawrence de Arabia y sus ojos tan azules que quitaban la respiración. (En una gala por el estreno de una de sus cintas Noel Coward le dijo: Si hubieras estado un poco más lindo te hubieran llamado Florencia de Arabia).
Aún así, no extraña ser más joven.
"Me gusta bastante ser viejo. Lo he dicho antes y lo repetiré: sí, tengo 74 años, pero aquí (dice, señalando su sien) gran parte del tiempo y en muchos casos tengo 21. Nada ha cambiado, nada ha cambiado. Y luego me doy cuenta de que no es una buena idea treparse a ese árbol. Y ya no puedo jugar mi amado cricket. Me estoy acostumbrando cada vez más a mis limitaciones, y las estoy disfrutando... Disfruté bastante la resaca esta mañana (miércoles)".
En la cinta Venus, O'Toole interpreta a Maurice, un actor modestamente exitoso que se ve reducido a aceptar papeles como hombre moribundo y débil.