Dos muertos más en Alemania debido a accidentes por acumulación de nieve en las vías, y en Rusia los últimos osos que no hibernaban se durmieron ayer.
La caída de nieve aumentó ayer en el norte y centro de España, lo que mantuvo el cierre de carreteras y autopistas y provocó la anulación de un viaje del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a su tierra natal (León).
Nueve de las 17 comunidades autónomas se encontraban ayer en estado de alerta.
El miércoles, una mujer de 72 años murió en Sevilla, al sur, por la caída de una rama de árbol arrancada por el viento.
El mal tiempo también perturbó el tránsito aéreo entre Madrid y varios aeropuertos del norte de España, lo que provocó retrasos y alguna cancelación.
El temporal afectó sobre todo a los vuelos que tenían como destino u origen aeropuertos de Francia, Alemania, Austria, Italia, República Checa y Polonia.
En Berlín, dos automovilistas perecieron entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer en accidentes por causa de las nevadas y heladas en Alemania, con lo que llega a cinco el balance de víctimas fatales desde que comenzó la ola de frío el martes pasado.
Cerca de Seesen, entre Gottingen e Hildensheim, un hombre falleció cuando su vehículo salió de la ruta debido a la escarcha; y en las afueras de la población de Lubeck, otra persona murió cuando su camión patinó y fue a embestir la barrera central de la vía.
Además, ayer el tráfico ferroviario seguía perturbado.
Oso por fin hibernó
La llegada de la ola de frío que sacude la parte europea de Rusia, con temperaturas de hasta 15 grados bajo cero, permitió que se generalizara el periodo de hibernación de los osos rusos.
"Tan pronto como cayó la primera nevada, el oso pardo que ha estado despierto todo este tiempo se metió en su guarida y se durmió", informó ayer el zoológico de Moscú en un comunicado, citado por la agencia oficial Itar-Tass.
El director en Rusia del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) señaló que más de un millar de osos aplazaron varias semanas la hibernación debido a la ausencia de frío.
"Lo más probable es que ahora los osos duerman hasta la primavera", expresó.
Durante las últimas semanas, debido a que las temperaturas raramente bajaron de los cero grados, los osos pardos y polares del zoológico de Moscú habían estado deambulando para regocijo de los visitantes.
"Los osos debían haberse quedado dormidos hace mucho tiempo, sin embargo, el cálido invierno que ha vivido últimamente la capital les impidió conciliar el sueño", dijo.