Cientos de ciudadanos cuencanos demostraron este mediodía su aprecio por la primera mujer Ministra de Defensa que falleció el pasado miércoles en un trágico accidente en Manabí.
La misa de honras fúnebres comenzó en la Catedral de la Inmaculada Concepción como una triste despedida en una misa que se inició a las 11:00, con la asistencia de las principales autoridades del país y dirigido por Monseñor Alberto Luna Tobar.
Pasadas las 13:30, el cortejo llevando los restos de Guadalupe Larriva y de Claudia Ávila, se dirigió en un triste caminar hacia el cementerio municipal de Cuenca mientras se escuchaba el paso de los aviones de la fuerza aérea, las salvas y las notas de las trompetas. Los restos recibieron sepultura después de las 14:00 en un panteón cedido por la Municipalidad para ciudadanos ilustres de Cuenca.
Los primeros mandatarios, Rafael Correa y Lenin Moreno, quienes llegaron a la capital azuaya una vez que acompañaron el entierro de cuatro de los cinco militares fallecidos, relievaron en sendos discursos la actitud de Guadalupe Larriva en el corto ejercicio del mando en el Ministerio de Defensa.
Correa no desperdició la palestra del salón de la ciudad en Cuenca para ratificar que buscará a otra mujer para el cargo de Ministra de Defensa, "y ojalá sea de Cuenca", dijo en medio de aplausos de los asistentes a la misa fúnebre.
El mandatario dijo que ante esta tragedia en el corazón nace una justa rebeldía, porque la primera Ministra de defensa del país desaparece de esta vida.
Al dirigirse a los cadetes asistentes al acto les ordenó que "su principal deber es conservar la vida, no tomar riesgos inútiles, porque la Patria los necesita".
A los actos fúnebres asistieron los miembros del gabinete de Correa y funcionarios extranjeros entre los que se contó a la canciller de Colombia, María Consuelo Araujo, y los ministros de Defensa de Chile, Vivianne Blanlot y de Perú, Allan Wagner.
Homenajes en el salón de la ciudad
Un grupo de mujeres vendedoras de flores esparció pétalos de flores esta mañana en un área de unos 200 metros al ingreso del salón municipal para rendir un homenaje a la fallecida Guadalupe Larriva.
De esta manera, el cortejo encontró una multicolor alfombra para recibir a los féretros de la Ministra de Defensa y su hija Claudia, que fueron conducidos en hombros por miembros combinados de las fuerzas armadas. Pasadas las 09h40 llegaron hasta el salón de la ciudad en Cuenca, para recibir el homenaje de sus coterráneos.
En el lugar permanecieron los restos hasta las 11:00 en que se dirigieron en un cortísimo trayecto hasta la Catedral del Azuay, situada en la acera contigua, frente al parque central.