El ecuatoriano Augusto F.V.R., sospechoso de haber asesinado a cuchilladas a su esposa y al amante de ésta el pasado sábado en la isla mediterránea de Mallorca (España), prestó este martes declaración por primera vez ante una juez.
El presunto homicida, de 37 años, estaba bajo vigilancia del Cuerpo Nacional de Policía desde su detención el mismo día del crimen y hasta ahora se había negado a prestar declaración ante la magistrada.
Augusto F.V.R. fue detenido en las proximidades del domicilio de su esposa, identificada con las siglas O.K.T., a la que presuntamente hirió de muerte en su vivienda tras sorprenderla junto a su amante, J.J.B.R., de cuyo homicidio también es sospechoso.
El supuesto agresor, que probablemente será juzgado por un tribunal popular, salió del apartamento con el torso desnudo y con un cuchillo ensangrentado envuelto en su camisa, según varios testigos.
El sospechoso quebrantó una "orden de alejamiento" a más de 500 metros de su esposa dictada por un juzgado de instrucción de la ciudad de Palma de Mallorca el 9 de septiembre de 2006 tras una denuncia por agresión.
La colombiana identificada como Alba y que compartió el apartamento con el matrimonio, explicó que la mujer asesinada había expulsado del domicilio al presunto homicida sólo dos días antes.
Supuestamente, Augusto sorprendió a su esposa con J.J.V.R., un empresario español, de 43 años, que regentaba el restaurante donde trabajaba la fallecida como limpiadora, empleo que compaginaba con el de cajera en un supermercado local.
El empresario murió en la misma casa tras la agresión, mientras que la mujer falleció horas después en el quirófano del hospital Son Dureta, de Palma, adonde fue trasladada después de ser asistida por personal médico del servicio de emergencias.
El matrimonio formado por Augusto F.V.B. y O.K.T tenía dos hijas de unos 7 y 13 años que residen en Ecuador y que tenían previsto viajar a Palma para reunirse con su madre la semana próxima, ya que recientemente se les había concedido el permiso de residencia.