Parte de la hinchada de Barcelona no acepta a Paredes en el equipo 2007.
Fue el 2 de mayo del 2004. Aquel domingo, los aficionados presentes en la Casa Blanca de Liga de Quito atestiguaron el debut de una promesa de crack, pero también el nacimiento de un 'chico problema'.
Armando Paredes tenía 19 años entonces, y su desempeño en la Casa Blanca de Liga de Quito invitaba a soñar.
Tanto fue así que apenas 21 días después fue convocado por Luis Fernando Suárez para que integre la selección nacional en sus partidos ante Colombia y Bolivia, por las eliminatorias para el Mundial de Alemania, así como lo hizo luego para la visita a Uruguay.
Sin embargo, ni siquiera llegó a jugar con la Tricolor. Por actos de indisciplina cometidos en Montevideo fue separado del equipo por Suárez. Fue el primero de muchos problemas y escándalos que protagonizó.
En dos años de carrera como futbolista profesional, Paredes recibió más de un golpe por parte de sus compañeros de equipo y profesión.
Lanzó más de uno también. Por ello fue separado del propio Barcelona -aunque luego fue readmitido en la plantilla- y hasta estuvo en el Centro de Detención Provisional, ¡por agredir a su propia pareja!
Su paso por Emelec tampoco estuvo libre de problemas, aunque en lo deportivo tuvo su mejor temporada.
Ahora volvió a Barcelona, club que dice idolatrar, aunque muchos hinchas no lo quieren. Ellos no olvidan el beso que le dio a la camiseta azul en un Clásico del Astillero, y se lo han hecho saber con pancartas e insultos, como el pasado 10 de enero en la práctica, o el domingo, en la Tarde Amarilla.