El presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Fernando González Urbaneja, expresó su solidaridad y preocupación por la agresión sufrida este martes por una fotógrafa de Efe cuando cubría una información en el Congreso de Ecuador, en Quito.
Los hechos ocurrieron cuando la fotógrafa Cecilia Puebla, de nacionalidad chilena, fue alcanzada en la cara por un objeto arrojado contra la fachada del edificio del Congreso.
Puebla cubría los sucesos acaecidos hoy en la sede del Legislativo ecuatoriano, donde los diputados fueron desalojados ante la presencia de miles de manifestantes, que provocaron incidentes violentos al enfrentarse con los policías que la protegían.
González Urbaneja trasladó a la Agencia Efe su preocupación porque ocurran "estas cosas a compañeros" y se den situaciones como las que han motivado que Cecilia Puebla resultara herida.
También mostró su solidaridad con la compañera chilena que ha sufrido las agresiones.
El presidente de la FAPE recordó que las asociaciones de la prensa españolas -que dicen agrupar a más de 13.000 profesionales de la información- manifestaron recientemente su preocupación por los incidentes que afectaron a periodistas que cubrían manifestaciones o concentraciones y pidieron a éstos que, en tales ocasiones, exhiban sus acreditaciones y no se dejen intimidar por los violentos.
El objeto que la golpeó, según testigos, era un bote de gases lacrimógenos, de los usados por la Policía, arrojado desde el sector donde se encontraban los manifestantes.
La fotógrafa, que sangraba profusamente por la nariz, fue recogida por sus compañeros y un policía, y trasladada en ambulancia a una clínica en el centro de Quito.
En el centro sanitario le constataron heridas en la nariz y la boca, se le aplicaron tres puntos de sutura y le pusieron una férula en la nariz.
Representantes de diversos medios, la secretaria general de Comunicación de la Presidencia de Ecuador, Mónica Chuji, y el embajador de España en Quito, Juan María Alzina, se pusieron en contacto con Efe para lamentar el hecho y manifestar su solidaridad con la fotógrafa.