El gobierno colombiano anunció este viernes la terminación de las aspersiones aéreas de cultivos ilícitos con el herbicida glifosato en su frontera con Ecuador, rechazadas por Quito, y el inicio de tareas de erradicación manual de cultivos.
"El día de ayer (jueves) cesamos las actividades de fumigación (de cultivos de coca y amapola) y el 12 de febrero comenzamos la erradicación manual con 1.200 campesinos a quienes, por supuesto, debemos cuidar", anunció a periodistas la canciller colombiana María Consuelo Araujo.
Esta misma información la confirmó la canciller de Ecuador María Fernanda Espinosa luego de una conversación telefónica que mantuvo con su par colombiana.
Ahora, realmente Colombia ha cambiado de actitud, han dicho que van a suspender las fumigaciones. Yo les he pedido que nos hagan esa notificación por escrito, señaló en canal 4 de televisión.
Al ser consultada desde cuándo se cumple la suspensión Espinosa señaló que entiendo que están suspendidas desde hoy las aspersiones aéreas.
Recordó que ellos (Colombia) se comprometieron a parar, se nos dijo que habían parado, se comprometieron a hacer erradicación manual en la zona de Nariño y no lo cumplieron.
Ante esa situación, la cancillería ecuatoriana presentó el miércoles una enérgica nota de protesta a Colombia por el reinicio de las aspersiones en la zona de Mataje, cerca al océano Pacífico, cuando previamente había un compromiso entre los países, e incluso entre los presidentes, de que se reanudaría un proceso de erradicación manual y que se comunicaría de las fumigaciones antes de realizarlas.
Ecuador ha insistido constantemente a Colombia la suspensión inmediata de las aspersiones para que no sigan ocasionando daños a la población o al ambiente en territorio ecuatoriano.
El jueves, Araujo declaró a los medios colombianos que no se han reiniciado las fumigaciones y que las tareas que se desarrollan en la frontera son la continuación de las actividades que comenzaron en diciembre.
No debería haber una pérdida de confianza de parte de las autoridades ecuatorianas, había dicho.
Ecuador ha denunciado reiteradamente que las fumigaciones que realiza Colombia en su territorio cerca de la frontera afecta a la salud de las poblaciones ecuatorianas, sus animales y mata los sembríos lícitos.
El gobierno colombiano defiende la necesidad de las aspersiones encaminadas a erradicar los cultivos de coca para eliminar las fuentes de financiamiento de la guerrilla.