 |
| ::::::::: M E N Ú :::::::::: |
 |
|
| |
|
|
 |
| Emociones en la Patagonia |
|
|
|
|
 |
| En el glaciar Perito Moreno, de 5 km de frente y 60 m de alto, Víctor Aboud junto a su hija Silvina, su esposa Silvia y su yerno Cristian. | | |
| Para VíctorAbboud, empresario guayaquileño, desplazarse a cientos o miles de kilómetros es una cuestión más emocional que geográfica.
"Viajar significa alejarse de todo, del estrés, del trabajo, para tener relax, aflojar tensiones, quien viaja no necesita psicoanalista", bromea antes de rememorar su viaje más sorprendente.
"Creo que en la Polinesia... (se detiene y piensa unos segundos). No. En la Polinesia encontré el agua más cristalina y el cielo más celeste, pero la mejor sensación (viajar es sentir) la encontré cuando en el 2005 visité el glaciar Perito Moreno (en la Patagonia argentina). Fue fantástico ver lo pequeños que somos frente a esa gran masa de hielo", indica este trotamundos que allí vivió un encuentro muy individual. "Recuerdo la gran soledad que sentí cuando caminaba en ese paisaje, fue una soledad agradable, llena de naturaleza, muy diferente a la que encontré en el desierto del Sahara, donde todo luce muerto", recuerda Abboud, quien también se deja abrazar por las sensaciones que vivió cuando en 1970 visitó por primera vez el pueblo sirio donde nacieron sus padres (Homs). "Fue indescriptible ver la casa donde habitaron, la cama donde dormían, las calles que caminaron, conocer algunos parientes... Eso es viajar: vivir y emocionarse", concluye.
| |