Son cinco filas de textos en el muro derecho. La fila superior es full Disney, con las bandas musicales de películas como La Bella y la Bestia, La Sirenita, Toy Story, El Rey León y, más allá, muy sonreído aunque algo marginado del Disney Club, Barney y su tierno éxito "Te quiero yo, y tú a mí, somos una familia feliz.".
En la segunda fila -y contraponiéndose a la ternura de Barney- Mark Anthony le canta No me ames a su esposa Jennifer López, muy cerca de las bandas sonoras de las películas Los Piratas del Caribe, Titanic, El Pianista (con nueve piezas de Federico Chopin) y, haciéndose compañía, dos libros con 'solos' de tambor y guitarra. El multiconcierto se complementa con el do-re-mi de Mariah Carrey, Aerosmith, Bee Gees, Luis Miguel, Alejandro Sanz, la Escuela Rusa de Piano, los mejores jazzistas de la historia, una recopilación de éxitos de los noventa. (sitio que por razones de espacio no pudo ser llenado con los nombres de un centenar de textos más que aquí encontramos con las partituras originales de todo tipo, ritmo y procedencia).
Ese es el mundo de Al Compás: Música y Papeles, local que tiene año y medio ofreciendo el tesoro más valioso que un profesional o aficionado a la música puede encontrar: las partituras originales de las canciones que desea interpretar. "En nuestro medio los músicos nos hemos acostumbrado a usar fotocopias (de las partituras) porque habíamos tenido poco acceso a las originales", indica Tania Sempértegui (34 años), egresada de concertista de piano que decidió abrir este local cuando "tuve la necesidad de encontrar las partituras de una pieza moderna del compositor George Gershwin, pero no había. Por eso reflexioné sobre esta necesidad que tenemos los músicos y abrí la tienda para ayudar en esta situación".
Para ello tuvo que contactar a las principales distribuidoras de partituras en Estados Unidos, Argentina, España y Alemania, cuyas políticas solicitaban "un montón" de requisitos para ingresar al mundo de la música original: desde garantías por miles de dólares hasta altos volúmenes de pedidos. "Pero fueron algo flexibles con nosotros porque seríamos su primera distribuidora en el país para traer material con derechos legales".
Satisfacciones y esperanzas
Ya abierta la tienda comenzaron con la difusión en los conservatorios de música y en la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, cuyos directivos encontraron en ese local al aliado adecuado para importar las partituras originales para los dos conciertos del Cinema Sinfónico que ofrecieron en octubre y diciembre del año anterior.
Igual satisfacción le provee a Tania colaborar con los músicos de varias generaciones que ahora tienen la posibilidad de encontrar este valioso material, cuyos precios fluctúan entre $ 2 y $ 30, aunque hay libros para orquesta que cuestan más. Y aunque los precios pueden sonar altos comparados con la posibilidad de sacar copias a 2 centavos la hoja, el valor de tener textos originales es mucho mayor. Así lo señala Julio Izurieta, profesor por 40 años del Conservatorio Antonio Neumane: "En Ecuador y América Latina no se respeta la propiedad intelectual; pero ahora es fácil conseguir material original en este local (Al Compás). Es preferible que un músico tenga un buen archivo de material original y no solo fotocopias unidas con cinta adhesiva. Eso no tiene mucho valor", dice.
Roberto Zurita, concertista de piano, de 26 años, señala que los músicos tienen una necesidad grande de conseguir información, como partituras, libros de teoría y armonía o métodos de enseñanza. "Es excelente que Guayaquil cuente con un sitio dónde conseguir material especializado. Por ejemplo, en la 'era Tania (Sempértegui)' (sonríe) pude conseguir las partituras completas de versiones de las melodías de los pianistas Chick Corea y Óscar Peterson", indica este músico que destaca la ventaja de obtener material actualizado. "Antes solo conseguían partituras nuevas comprándolas por internet (me costaban el 60% más por el envío) o cuando un pariente viajaba al exterior", agrega.
"Ahora los músicos tenemos mayor oportunidad de cambiar nuestras costumbres de compra", indica el profesor Izurieta al final de un ensayo de la orquesta del Conservatorio. "Debido a la poca costumbre de los músicos por comprar lo original yo no pensé que alguien se atrevería a abrir una tienda así, porque es un gran riesgo, pero ahora que la tenemos vale la pena apoyarla para que siga funcionando por el bien de los músicos de la ciudad". (M.P.)
Contacto: Al Compás: Música y Papeles, Alborada 11ª etapa, Mz 12 Nº 18, 600-3674, (09)755-1061, www.musicaypapeles.com