Sanción. Tras la publicación de los desnudos, Michelle Manhart fue removida del ejército de los Estados Unidos a la Guardia Nacional Aérea, ante lo cual ella renunció.
La sargento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Michelle Manhart, quien posó desnuda para la revista Playboy fue removida del servicio activo extendido y degradada de sargento de plana mayor a soldado de primera.
Manhart, de 30 años, casada y madre de dos hijos, posó en el número de febrero de la revista, en un reportaje gráfico de seis páginas titulado 'Tough Love' (Amor duro), en el que aparece en algunas fotos con el uniforme militar y empuñando distintos tipos de armas, y en otras, completamente desnuda.
Óscar Balladares, portavoz de la Fuerza Aérea en Lackland (Texas), confirmó que Manhart fue relegada de su cargo el pasado 9 de febrero pero no fue destituida y que, actualmente, forma parte de la Guardia Nacional.
"Fue removida del servicio activo, y por lo tanto devuelta a la condición de la Guardia Nacional. No corresponde a la Fuerza Aérea, no está en nuestra jurisdicción destituirla", señaló Balladares.
El portavoz de la Fuerza Aérea no quiso valorar el suceso, aunque admitió "no recordar" un acto similar realizado por un militar.
Por su parte, Manhart se mostró descontenta con la noticia de su remoción del servicio activo extendido. "Estoy decepcionada con nuestro sistema. Fueron demasiado lejos con este asunto", manifestó.
Manhart dijo que la medida militar se debió a que le tomaron las fotografías usando su uniforme.
Como una respuesta a su regreso a la Guardia Nacional Aérea, de donde era miembro antes de entrar en servicio activo, la ex militar presentó en días pasados su renuncia que aún está pendiente.
Sanciones
Fuentes militares españolas consultadas informaron de que en España la Ley Orgánica del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas de 1998 calificaría un incidente así como un "acto contrario al decoro exigible" a sus miembros.
"Un acto así tendría una sanción de privación de salida de la unidad o incluso un arresto, de uno a treinta días, pero también podría ser juzgado como un acto contrario a la disciplina y la dignidad militar, lo que conllevaría la pérdida de puestos en el escalafón o incluso la expulsión de las Fuerzas Armadas", manifestaron.