Argentina. La policía de ese país reveló que barras bravas de River Plate enseñan su práctica a hinchas de México y Colombia.
El terror y el miedo se apoderaron de los socios de River Plate cuando disfrutaban con sus hijos de la piscina del club, el pasado domingo 11, una hora antes del juego entre los rojiblancos con Lanús, por el torneo Clausura.
Miembros de las barras bravas de River, conocidos como Los borrachos del tablón, se enfrentaron entre sí e irrumpieron en el lugar. Hubo tres heridos, uno por un disparo y dos con cortes de arma blanca.
La pelea, se conoció después, fue por disputas de un dinero de dudosa procedencia y por el control de la agrupación. Estos incidentes ocasionaron que el pasado viernes el gobierno argentino decidiera clausurar por cinco jornadas el estadio de River Plate, ante la falta de descargo por parte de los directivos, a quienes se los acusó de ocultar el hecho.
Pero River no es el único con este problema. En el club Quilmes, un grupo de hinchas amenazó a los dirigentes con dañar la fachada de la sede porque no les dieron dinero ni boletos para el partido que horas más tarde perdió (2-0) el equipo ante Estudiantes de La Plata.
El presidente de Banfield, Carlos Portell, denunció también amenazas de la barra por no dar entradas para acompañar al conjunto de visitante.
El subsecretario de Seguridad en espectáculos futbolísticos de Argentina, Javier Castrilli, pidió a los directivos no ser condescendientes con "esa mugre" -como calificó a las barras bravas-, y a denunciar estos hechos por el bien del fútbol argentino, sumido en una crisis.
Enseñanzas
La policía reveló que un grupo de hinchas violentos de River asesoraban a barras bravas de los clubes de América y Deportivo Cali, de Colombia, al igual que de Pumas, Tigres y América, de México, sobre sus métodos de presión a jugadores, y les enseñaban además cómo extorsionar a los dirigentes para conseguir dinero.
El diario Olé se hizo eco de esta investigación policial. Con el título 'Colegio de animales', el periódico reseñó además que las barras enseñaban cómo recaudar dinero de la reventa de entradas.
Otra suspensión
La violencia volvió a irrumpir la noche del sábado en la segunda fecha del torneo y obligó a suspender sobre el final el partido en el que River venció 2-1 a Newell's.
"No están dadas las garantías, se suspende el partido", dijo el árbitro Héctor Baldassi al poner punto final al juego en medio de una lluvia de proyectiles desde la platea del local y cuando faltaban dos minutos para completar el tiempo reglamentario.
2
Hinchas de Newells fueron asesinados en el 2003 por barras bravas de River en un enfrentamiento en la vía Panamericana.
2.600
Fanáticos del equipo rojiblanco fueron detenidos el año pasado por actos violentos. De esos, solo el 10% fue condenado a cárcel.